12 apuestas en una semana habría realizado Martín Demichelis.
Pero no es nada nuevo esta inclinación del ambiente deportivo por la timba. Por los casinos y los hipódromos porteños suelen desfilar primeras figuras del más popular de los deportes. Desde Coco Basile hasta Sergio Batista, pasando por el goleador de Lanús José Sand, quien incluso posee caballos de carreras, y tantos otros.
De hecho, hace poco Diego Maradona fue noticia por asistir a la Dubai World Cup, la carrera más importante del mundo. La pasión del Diez por los pingos es famosa, tanto que en los 90 incursionó en el mundo hípico junto a su ex suegro Coco Villafañe, fundando el "stud La Bombonera". Y se sabe, si hay un deporte en el que se mueve dinero y se timbea, es el turf.
Patricio Hernández también se ligó de lleno a los pura sangre. El DT y ex jugador de Estudiantes y River, entre otros, hasta creó un haras: Estudiantes '68, en homenaje a aquel gran campeón. Y el ex árbitro Juan Bava también tiene el suyo. Es tan común ver en Palermo o San Isidro al Betito Carranza, ex Boca y Racing, junto al Toto García, ex San Lorenzo y Osvaldo Chiche Sosa, como a glorias de ayer y hoy del fútbol llenando con sus fichas los paños de las ruletas. Bohemia, pasión, vicios... Y sí, son jugadores al fin...