Julieta Mena, la joven de 22 años que apareció muerta a golpes el domingo último en su casa de la localidad de Ramos Mejía, estaba embarazada de dos meses y medio, confirmó hoy el fiscal de la causa, Carlos Arribas.
Por el crimen se encuentra detenido como principal sospechoso Marcos Andrés Mansilla, de 27 años, pareja de la víctima y quien ya tenía antecedentes de violencia.
La confirmación sobre el embarazo no tomó por sorpresa a la familia de Julieta, ya que tenían sospechas al respecto por una pelea anterior de la pareja, aparentemente a raíz de un retraso que presentó la chica en su ciclo menstrual.
Según trascendió, al ser indagado por el fiscal, Mansilla confirmó que Julieta estaba embarazada y admitió que él no quería tener un hijo.
"La calificación del hecho quedó como homicidio doblemente agravado por el vínculo y por violencia de género que tiene una pena de prisión perpetua. Lo más importante acá es que el imputado se pone en el lugar del hecho y en el horario en el que el testigo escuchó los gritos de Julieta y los golpes. Pero él niega que la agredió", contó el fiscal Arribas.
Para mañana jueves está previsto que se presenten a declarar el padre de la víctima; las amigas de Julieta y el entorno familiar.