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Justicieros: sus intervenciones van de causas nobles a un homicidio

El Gobierno reconoce que hay cierto cansancio de la gente ante la delincuencia. Los especialistas explican que el fenómeno representa un retroceso social.

Neuquén > Referentes de la Policía, del Ministerio Público Fiscal y del Gobierno expresaron franco rechazo a las manifestaciones violentas de vecinos que, cansados del delito, hacen justicia por mano propia.
Incluso el propio gobernador Jorge Sapag se manifestó preocupado por esta dinámica en su discurso de apertura de sesiones.
En el último tiempo se han observado cada vez más casos de los denominados "justicieros", que conforman un abanico de experiencias que obligan a analizar el fenómeno.
Se pasa de casos de defensa de un comercio a la ayuda a una mujer sordomuda asaltada para luego caer en intervenciones mucho más violentas, como el intento de linchamiento de familias acusadas de tener miembros delincuentes.
En estos casos la virulencia de los vecinos indignados concluyó con una casa incendiada en Plottier. Las quemaduras que sufrió uno de los integrantes de la familia desencadenaron su muerte (ver recuadro).
Estas reacciones de vecinos frente al delito ya generan preocupación tanto en la Justicia como en el Gobierno, pasando por la Policía, principalmente debido a la alta posibilidad de que puedan repetirse finales no deseados.
 
Preocupación
El jefe de la Policía, Raúl Laserna, confesó que se opone a esto absolutamente porque “es el primer paso hacia la ley del más fuerte”.
En paralelo, el fiscal general José Gerez consideró que en estos casos “hay que darle a la justicia las herramientas y el marco legal para que esto no suceda”.
“Cuando la Justicia no tiene un marco legal claro, ni todas las herramientas para evitar estas situaciones, se confunden los roles”, añadió el funcionario judicial.
Para la criminóloga Claudia Cesaroni la dinámica de los denominados “justicieros” no sólo es peligrosa sino que representa “un retroceso social, porque hay un ejercicio de la pura fuerza” (ver recuadro).
Por su parte, el subsecretario de Seguridad, Gustavo Pereyra, confía en que la reforma del Código Penal Procesal provea respuestas más rápidas en la resolución de los conflictos (ver aparte).
“Si el ciudadano justiciero responde, los otros le responden al justiciero, y entonces andamos todos a los tiros. Acá lo que hay que hacer es atarse estrictamente a las reglas que marcan las leyes y, si es necesario, reformularlas”, agregó Laserna.
Contra ese peligro inminente, el Estado provincial intervino esta semana en el barrio Z1. Un grupo de vecinos acusó de ladrones a los hijos adolescentes de dos familias, y amenazando con lincharnos si no se iban del barrio, obligaron a funcionarios provinciales y autoridades policiales a tomar cartas en el asunto.
“La Policía intervino para evitar que se hiciera justicia por mano propia”, dijo el coordinador operativo de seguridad, José Cuadrado.
Se procuró entonces dar otra respuesta: la Subsecretaría de Seguridad, a cargo de Gustavo Pereyra, resolvió con otras áreas de Gobierno como Acción Social y Viviendas, trasladarlos de lugar para resguardar su integridad y abordar de forma interdisciplinar la situación de los menores y sus familiares.
Hasta ayer sólo una de las familias se había ido del barrio, y se espera que en estos días se reubique a la restante.
Sobre normas introducidas y reformas, Laserna recordó la Ley Blumberg, aprobada por el Senado y la Cámara de Diputados en abril de 2004, que modifica en el Código Penal argentino la figura de los delitos con armas y agrava las penas para delitos, tales como secuestros y violaciones seguidos de muerte.
Dijo que pese a las críticas y a las presiones que giraron en torno a su promulgación, resultó muy útil a los fines prácticos.
 
Valores
El ejemplo le valió, además, para introducir otro concepto: “Hay que privilegiar los valores generales por sobre los particulares”.
Por eso consideró que no es un abuso policial el requerir el documento a los ciudadanos: “Son herramientas de trabajo esenciales. Imagínese tener un tipo espiando por sobre el paredón de un vecino a las 4 de la mañana y que la Policía no lo pueda demorar para saber quién es y qué anda haciendo”, hipotetizó.
A los fines de evitar nuevos incidentes en zonas conflictivas del Oeste, la fuerza ha puesto a trabajar a dos camiones blindados. Uno está afectado al barrio Villa Ceferino y el otro camión está en el barrio Z1, a disposición de la Comisaría 18, a raíz de la reciente  expulsión de dos familias.
La Policía aduce que muchas veces que llega a intervenir en casos de justicia por mano propia las partes enfrentadas cierran filas y los terminan atacando a los efectivos policiales.

 

Claudia Cesaroni: “Esto es un retroceso social”

Neuquén > Para la criminóloga nacional Claudia Cesaroni, la dinámica de los denominados “justicieros” no sólo es peligrosa sino que representa “un retroceso social porque hay un ejercicio de la pura fuerza”.
“Estas situaciones no son novedosas se reflotan cada tanto por hechos parecidos. Genera una enorme preocupación porque acá hay gente que asume el rol de juzgar y condenar en un momento de exaltación y eso no tiene nada que ver con la Justicia. Imaginen que si la Justicia puede equivocarse como no podría un grupo de personas exaltadas”, indicó Cesaroni.
“También los medios se equivocan al denominarlos ‘justicieros’ porque se construye una manera de ver esos actos. Además esto nos conduce al planteo de que hay vidas que no valen porque están arrasadas. El hacer justicia por mano propia conlleva que exista un alto grado de probabilidad de equivocarse”, asevera la criminóloga.
Para Cesaroni está dinámica hay que asumirla “como un retroceso social porque hay un ejercicio de la pura fuerza. En esos arrebatos de violencia suelen atacar casas en las que viven niños y por lo general tienden a querer exterminar al culpable y toda su familia”.
En cuanto al rol del Estado, Cesaroni señaló que “debe reservarse el uso de la fuerza pero moderadamente, de lo contrario se deja en el camino garantías básicas”.
Y añadió: “El Estado hace un doble juego porque, por un lado, libera zonas y, por otro, después irrumpe en forma brutal”.
Respecto de las zonas marginales, aclaró que “en cada provincia hay un lugar para los ‘otros’. Este es un sector que divide y construye una mitad con miedo y otra con resentimiento. En estos contextos el Estado social desaparece y avanza el Estado penal. Si no podemos resolver esto todo, lo demás es dolor”.

 

Pereyra: "La gente no tolera más a los delincuentes"

Neuquén > El Gobierno se encuentra preocupado por la recurrencia de casos de los denominados ‘justicieros’ y esperan que con el nuevo Código Procesal Penal se puedan brindar a los ciudadanos respuestas más rápidas cuando son víctimas de delito.
“La gente no tolera más el accionar de los delincuentes”, comenzó explicando este fenómeno el subsecretario de Seguridad Gustavo Pereyra.
“Pero nosotros no podemos permitir el ajusticiamiento de gente. Hay tareas que le corresponden a ciertos organismos que tienen que determinar la responsabilidad penal o no de las personas”, detalló el funcionario provincial.
Pereyra se manifestó confiado en que con la puesta en vigencia del nuevo Código Procesal Penal se pueda llevar una respuesta más rápida a los ciudadanos.
“Antes, con el viejo código, los plazos eran más largos, ahora esperamos que se acorten y las personas tengan una respuesta más rápida a su reclamo de justicia”, concluyó el subsecretario.

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