{# #} {# #}
“Estoy disconforme con el fallo, ellos fueron a matar y ella sabía, no los paró, fue cómplice”, concluyó la abuela de Tatiana Quintana (20), la joven que fue asesinada de un tiro en la cabeza en el barrio Melipal.
Por un acuerdo, Marina Ñancú, acusada de encubrir el homicidio, fue condenada a 3 años de prisión condicional y deberá realizar trabajo comunitario.
El jueves se realizó una audiencia en la que el Mauricio Zabala avaló el pedido de ambas partes, y le dictó a Ñancú -ex pareja de Rojas, uno de los condenados a 15 años de prisión por el crimen-, 120 horas anuales de trabajo
La fiscal Inés Novoa recordó que el 8 de junio la mujer fue acusada de obstruir la investigación del homicidio. Además, indicó que por la calificación del hecho y por no tener antecedentes, la mujer no recibiría una condena de prisión efectiva.
La fiscalía propuso 120 horas anuales de trabajo comunitario y la donación de 20 kilos anuales de leche en polvo a la institución que se le asigne, por el término de tres años. En cambio, la defensa solicitó que esta última fuera rechazada.
“Ñancú tiene dos hijas de Rojas que está preso y recibe leche de acción social para sus propios hijos, no se le puede pedir que done”, argumentó el defensor Leandro Seisdedos. Luego, solicitó que su defendida se presente cada seis meses ante fiscalía.
Por su parte, el magistrado resolvió hacer lugar a la petición de la defensa, aunque le fijo presentaciones trimestrales.
El hecho ocurrió el 22 de mayo, a raíz de un enfrentamiento en una fiesta realizada en un garage del barrio, donde Carlos Rojas, Mariano Molina y Pablo Muñoz sorprendieron a los tiros a un grupo de cinco jóvenes que se encontraban reunidos en la esquina de Kilka y Hualcupen.
Tatiana Quintana murió de un tiro en la cabeza, mientras que Julián Muccio, otro de los jóvenes, fue herido de un balazo en el pecho.