Las estaciones de tren de Múnich y de Pasing fueron evacuadas y el servicio de trenes suspendido, indicó la Policía, que informó de elementos indicando que "se planea un ataque terrorista".
Los festejos en Europa tuvieron lugar con una fuerte presencia de las fuerzas de seguridad. Las autoridades francesas desplegaron más de 100.000 policías y gendarmes en todo el país, en un contexto de riesgo de ataques "muy elevado".
"Francia no ha terminado con el terrorismo", advirtió el presidente francés, François Hollande.