Capital federal. En el auto, en la oficina, en el colectivo, en el bar, durante el almuerzo o durante una reunión. El hombre suele repetir el mismo procedimiento: guardar la billetera en el bolsillo trasero del pantalón y sentarse. Esta práctica habitual, al parecer simple e inofensiva, puede traer consecuencias severas a la salud. Fue nombrada síndrome de la billetera, aunque también recibió la denominación de síndrome piriforme o síndrome de atrapamiento del nervio ciático, que se produce por la compresión del nervio ciático a la altura de músculo piramidal (el glúteo). Fue bautizado así porque es un síndrome exclusivamente masculino, de hombres que comparten una característica curiosa: sienten dolor en el mismo lado en el que guardan la billetera.
Cerca del 70% de los hombres adultos lleva la billetera cargada con dinero, tarjetas de crédito, tarjetas personales, documentaciones, recordatorios, recibos, fotos. Muchos adoptaron la costumbre de llevarla en el bolsillo trasero y no advierten que al sentarse queda elevada una parte de la cadera y crea un desnivel en la espalda y el cuello. El proceso es lógico: nadie se sentaría en una silla desnivelada. La billetera genera una inclinación de la pelvis, lo que crea una demanda mecánica en las vértebras y todas las estructuras de la columna por un considerable período.
Marcelo Barroso Griffiths, quiropráctico registrado en la Asociación Quiropráctica Argentina (AQA), analizó en un documento las contraindicaciones de una técnica común en muchos hombres: “El aumento de presión en la zona provoca el pinzamiento o la compresión del nervio ciático, causando dolor que se irradia a lo largo de la pierna, adormecimiento e incluso alteraciones de la marcha. A esto se refiere el síndrome de la billetera. Pasar varias horas sentados con un glúteo más alto que el otro genera un acostumbramiento para un lado del hueso cilíaco y termina impactando en la columna, haciendo que se doble un poco para mantener la postura, provocando así una curvatura totalmente perjudicial para la columna”.
El profesional explicó que el hecho de permanecer sentados durante mucho con la billetera en el bolsillo ejerce una demanda mecánica crónica a las vértebras, discos, ligamentos y músculos de la zona lumbar, donde se encuentra el piriforme que pasa sobre el nervio ciático. “Si este músculo es irritado -explica el experto-, se producirá una contractura y el músculo hará presión sobre el mismo”.
El malestar puede traducirse en un hormigueo, adormecimiento de la pierna y dolor que baja por la parte posterior de la pierna conectando la cola baja con el pie. “El atrapamiento del nervio ciático puede producir un déficit funcional severo debido a que inerva la mayoría de los músculos de la parte inferior del cuerpo. La flexión de cadera puede quedar limitada, por lo tanto la pierna no podrá realizar muchos movimientos. Y también puede producir un déficit funcional del pie”, detalló Barroso Griffiths.
Cuando la lesión ya se produjo, existen algunas opciones para tratar el malestar. El estiramiento de la musculatura glútea y de los miembros inferiores es la primera y más rápida alternativa. En caso de persistir la dolencia, se debe tratar la zona para reducir la inflamación y así deshacer la contractura defensiva. Ante una lesión crónica, el quiropráctico aconsejó un tratamiento de largo plazo: “Sería ideal crear una rutina de estiramientos acompañada de ejercicios de estabilización abdominal que ayudarán a corregir la alineación de la columna y a disminuir la presión en la zona del piramidal”.
El especialista concluyó: “Cuando padecemos un dolor debemos entender que no llegamos a eso de la noche a la mañana, sino que es fruto del descuido y de haber adquirido malos hábitos a lo largo de la vida que indefectiblemente modificarán nuestra estructura”.
Ritaul: El 70% de los hombres lleva la billetera en el bolsillo trasero del pantalón. A no sentarse.
Alimentos para disminuir el dolor
El dolor del nervio ciático suele estar relacionado con una inflamación que, aunque se suele tratar con medicamentos analgésicos y antiinflamatorios, también podemos aliviar con alimentos que tienen esas mismas propiedades. El primer paso consiste en evitar los alimentos que contienen proteína animal, como la carne, el pescado o los lácteos, ya que tienden a empeorar estos estados. En cambio, hay que aumentar el consumo de alimentos antioxidantes, alcalinos y antiinflamatorios: jugos vegetales, brócoli, zanahoria, remolacha, lechuga, repollo, jengibre, ajo, higos secos, jugo fresco de limón, estevia, té verde, papaya y piña. Son sorprendentes los efectos de combinar algunos de estos alimentos en un batido para poder tomarlos de manera cómoda y sin que sea un sacrificio.