Cipolletti. - Familias, grupos de amigos, atletas amateurs y curiosos le dieron vida a la 31ª edición de La Corrida de la ciudad. Una marea humana marchó con el viejo lema de la prueba atlética: corré, trotá, caminá... Lo que importó fue ponerse en movimiento y disfrutar de la gran fiesta de la ciudad.
Fueron cuatro kilómetros repletos de risas, selfies y saludos entre conocidos. Algunos los completaron con gran esfuerzo, pero otros tuvieron tiempo hasta de hablar por radio. Adrián Soto, como en 2015, se quedó con la prueba familiar y en plena carrera le dio una nota a LU19. "Todo bien, espero ganar como el año pasado", dijo en una perla increíble de La Corrida modelo 2016.