¿Puede un cero kilómetro convertirse en un refugio de valor? Un inversor, a vuelo de pájaro, diría claramente que no. El sentir del promedio de los argentinos, sin embargo, indica lo contrario: los patentamientos siguen creciendo y mostraron un fuerte empuje en mayo, mes en el que comenzó la restricción a la compra de dólares. Muchos “ahorristas”, que se vieron imposibilitados de acceder a la divisa, optaron por comprar autos para combatir la inflación. Aparentemente, no estuvieron tan errados.
Según un informe de la consultora Abeceb.com, un auto con tres años de uso puede mejorar hasta un 36% su valor original en pesos. El ejercicio que se propone el estudio es comparar el valor de una unidad comprada nueva en 2008 con su valor en 2011. En algunas unidades se consigue ese porcentaje de incremento; en otras, el valor es mucho menor o incluso negativo.
“Al analizar la valorización en el tiempo de los vehículos, surge un dato que tiene que ver con la evolución del precio en el mercado secundario o de “usados”. Si se analiza la variación de precios de un conjunto de los autos más vendidos del país entre 2008/2011, se observa un crecimiento promedio de 9,1% respecto al valor 0km que tenían en 2008”, detalla el informe.
“Con el paso de los años, el auto va mejorando su cotización nominal en pesos. Dentro de este grupo hay casos destacables como el VW-Gol Power (36,9%) o el Ford Eco-Sport (18,2%). Es decir, con una antigüedad de 3 años, el auto usado puede pasar a valer hasta un 36% más que su valor original (0km) en pesos, cuando salió de la concesionaria”, explica el estudio.
“Más allá de que las actualizaciones de los precios de los autos fueron inferiores a la evolución de la inflación, es decir que el valor de los vehículos en términos reales se depreció, a la hora de canalizar ahorros el consumo de autos no deja de ser una buena opción ante la imposibilidad de acceder a instrumentos de inversión rentables, ya que por un lado un consumidor obtiene un rédito de placer por la compra del auto; por el otro, el hecho de que el valor nominal del vehículo crezca a lo largo del tiempo, a pesar de su uso, sirve como incentivo para el consumo de autos”, sostiene el estudio.
Aunque no profundiza sobre el tema, es posible que la diferencia en los “rendimientos” de los cero kilómetro se deba a la cantidad de autos de ese modelo circulen en el mercado y al concepto del mismo que tengan los usuarios.
Quieren y pueden
Más allá de las opciones que genera el mercado, existe una realidad concreta que facilita y empuja la compra de 0km: cada vez hay más argentinos con capacidad de compra, debido a que los aumentos en términos nominales superaron -en muchos casos ampliamente- el incremento de las unidades.
“Para el período 2005-2010, la proporción de los hogares ABC pasó del 45% al 55% del total. Paralelamente, el número de personas dentro del mercado formal del trabajo creció entre 2006 y 2011 un 24,5%, al mismo tiempo que los salarios crecían en mayor medida que el nivel de inflación. Por ejemplo, el salario medido en términos reales creció en 2009 un 7,4%, en 2010 un 11,1% y en 2011 un 15,6%”, sostiene el informe de Abeceb.com.
“A su vez, hay que tener en cuenta que la relación precio-salarios para adquirir un 0km hoy se encuentra en los mejores niveles de la última década lo que ha motivado que se desate un “boom” de consumo durante los últimos años, apoyado en el adelanto de las compras frente al avance de la inflación”, explica el estudio. A esto debe agregarse que cada vez hay más opciones de financiamiento para la compra de autos, ya sea vía bancos o bien a través de la financiación de las propias terminales.
Neuquén, con mejores ventas en mayo
Ahorro o no ahorro, la venta de autos cero kilómetro en Neuquén repuntó en mayo, luego de una caída en abril, la primera desde enero 2010. Según datos de la Asociación de Concesionarios de Automotores (ACARA), 1450 vehículos entre livianos y pesados en la provincia, un 7% más que en el mismo mes del año pasado.