La cordillera del Viento tiene magia y encanto. A la altura del denominado "jardín del Neuquén" se levanta La Corona, un cerro que este invierno ha cosechado todas las miradas a la vez que cientos de turistas y visitantes de la región y de la confluencia neuquina llegaban para disfrutar del paisaje y las posibilidades de la naturaleza para pasarla lo mejor posible. El desafío de subir los casi 3000 metros en invierno, en un trekking de dificultad media-alta, se ha transformado en la principal atracción turística por estos días en esta localidad del norte neuquino.
"Hay senderos hasta la laguna y otros senderos que dirigen directamente a la cumbre del cerro", dijo Juan 'Popeye' Contreras, un avezado montañista que frecuentemente arriba a este punto para iniciar un ascenso con grupos de entusiastas aventureros.
Contreras también es un reconocido guía de montaña de la zona. Contó que el inicio de la actividad del trekking se hace por un sendero de bosques de pino, tras 4 o 5 horas de marcha se arriba a la característica laguna que a lo largo del tiempo se ha llenado de misterios y leyendas. A continuación, se procede a saltar a la cumbre en un recorrido de dos horas y media aproximadamente.
Ya en la cima de esta montaña se puede disfrutar el paisaje y tomar las fotos del recuerdo junto a un hito que se posiciona en el punto más alto. En un escrito de puño y letra, Juan Contreras define a La Corona como algo sublime.
"La belleza de sus paisajes cordilleranos, con majestuosas moles de piedra, valles, arroyo y laguna congelada, sumado a la ventana que según la leyenda indicaría, que en esa laguna se habría escondido parte del tesoro que los Incas no entregaron por Atahualpa durante la conquista de América. Con una vista imponente hacia la cordillera de los Andes, volcanes de Chile con chimeneas activas, el Domuyo como telón de fondo y el Tromen a tu derecha con una inimaginable cantidad de montañas, hacen que sea una conjugación única de belleza", reza en forma textual.
A su turno, Heraldo Retamal, director de turismo de Huinganco, contó a LMN que “está subiendo mucha gente, sobre todo los fines de semana. Está siendo muy visitado el Cerro y la gente se va enamorando cada vez más de las postales de invierno”.
Agregó que “el cerro La Corona paisajísticamente es el más hermoso en la zona. No es muy alto pero no se compara con el paisaje que brinda el contraste del bosque, de la laguna con la nieve y el hito no lo tiene cualquier otro cerro en la Cordillera del Viento”.
“Lo que buscamos desde la dirección de turismo es captar turismo interregional o interprovincial de manera que el turista que venga al menos tenga un pernocte que ayude a dinamizar la economía del pueblo a través del camping, cabañas o aprovechando la gastronomía local”, añadió.