La construcción espacial, que está activa desde 1998 a 400 kilómetros de la superficie terrestre, tiene las horas contadas ya que según las diversas agencias que trabajan allí, ya presenta ciertas fallas y que pronto será necesario una infraestructura renovadas. Por ello, de acuerdo a la publicación Daily Mail, la organización estadounidense planea destruirla de cara al año 2031 y el enorme esqueleto caería en la región más remota del océano Pacífico, conocida como Punto Nemo. Los mismísimos operadores de la EEI serán los encargados del quemado de reentrada de las instalaciones, brindando de ese modo el impulso necesario para "garantizar una entrada atmosférica segura".
La iniciativa fue anticipada por la agencia espacial en un informe titulado International Space Station Transition Report, en el que indicaron que el laboratorio orbital seguirá activo hasta el 2030 con el objetivo de que Estados Unidos mantenga su presencia en el espacio hasta la consolidación de nuevas bases desarrolladas por empresas privadas, como Space X de Elon Musk, las cuales comenzarían a operar en los inicios de la próxima década.
Por su parte, Rusia y China anunciaron que construirán sus propios laboratorios espaciales. Incluso, los asiáticos ya están construyendo en el espacio la estación espacial Tiangong.
El Virtual Telescope Project advirtió que el próximo 4 de marzo, un asteroide "potencialmente peligroso" pasará a unos 4.5 millones de kilómetros de la Tierra. El cuerpo rocoso fue detectado en 2001.
Los propios operadores de la EEI serán los encargados de darle fin.