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Plaza huincul. Silvina Gramajo, la mujer que estafó a la comuna de Plaza Huincul y a los vecinos que hicieron donaciones a una asociación (inventada por ella y de la cual se adjudicó la titularidad), que reunía fondos por un terrible caso de violencia de género que había terminado con la muerte por desnutrición de un niño de 9 años, cumplió con la probation que le dictó la Justicia y fue sobreseída.
Así lo informaron medios locales respecto de una audiencia realizada el 20 de febrero pasado. Allí se estableció que Gramajo cumplió con una suspensión de juicio a prueba por el plazo de un año, durante el cual debió realizar tareas comunitarias en una iglesia evangélica.
Además, como parte de dicho beneficio, debió abonar una suma de mil pesos a Desarrollo Social del municipio local.
Cabe recordar que tras salir a la luz la estafa en 2016, el desprecio de los vecinos de Cutral Co y Huincul hacia Gramajo fue tal que una mujer fue golpeada por tener el mismo nombre (ver aparte).
Es que la estafadora, que decía pertenecer a la asociación Peques Humildes y Solidarios salió a contar, a mediados de febrero de 2016, la dramática historia de una mujer paraguaya que había huido de su violento esposo y que se alojaba en una precaria casilla en el paraje El Sauzal, a unos 20 kilómetros de Plaza Huincul.
Así, la mentira continuó y afirmó que la había encontrado de casualidad porque estaba alejada de la ruta y que tenía a sus hijos de 9, 6 y 1 año en estado crítico.
Después, inventó la muerte del nene de 9 años por desnutrición, dato que puso en alerta a todo el sistema de salud, que no registró ninguna muerte.
Finalmente, con dicha maniobra le sacó 2500 pesos y vales de combustible a modo de ayuda al Municipio, además de recibir decenas de donaciones de vecinos de ambas localidades.
Fue en plena búsqueda de la supuesta familia, por parte de todo el Estado, que Gramajo salió a reconocer la estafa, según dijo, para pagar supuestas deudas.
Le pegaron por ser tocaya
Una mujer de 40 años fue agredida por sus compañeros de trabajo el 25 de febrero de 2016, luego de que la confundieran con la estafadora de la fundación Peques Humildes y Solidarios, con quien comparte el mismo nombre y apellido, Silvina Gramajo. “Hasta que no regularices tu situación con la Justicia, no te presentes a trabajar”, le habían dicho desde el área municipal del Corralón de Cutral Co, donde trabajaba hacía 7 años. “Me da mucha impotencia. Si la llego a encontrar, la mato”, había expresado indignada la víctima a LMN. Es que no sólo fue golpeada, sino que recibió varias intimaciones por préstamos impagos pedidos por su tocaya, antes de que se presentara ante la Justicia.
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