Trabaja desde el año 2000 y surgió como una iniciativa a partir del impuesto al cheque.
Neuquén> Una persona modela con sus manos la figura de una pierna en plástico, mientras otra desarticula fragmentos de una pieza en desuso. En otro sector, una costurera recubre imperfecciones hasta dar con un miembro ortopédico que en poco tiempo reemplazará una de las extremidades motrices de un neuquino. El trabajo mancomunado se realiza desde hace ocho años en el Taller de Prótesis y Ortesis del hospital Bouquet Roldan. La labor forma parte del servicio de rehabilitación que brinda el centro de salud y está destinado a aquellas personas con algún tipo de discapacidad física que no cuenten con cobertura social para acceder a este tipo de asistencia.
A nivel provincial es el único taller de naturaleza pública y uno de los pocos que existen en todo el país, por lo que recibe consultas y visitas frecuentes desde provincias y países limítrofes, aseguró el médico fisiatra y coordinador del lugar, Pablo Coronel.
La iniciativa según comentó surgió en el año 2000 a través del financiamiento de la Ley de Cheque, una disposición nacional que otorga una ayuda económica a pacientes con problemas de movilidad.
Igualar oportunidades
Desde ese entonces el objetivo del servicio es intentar igualar las oportunidades de la gente. Y en este sentido el especialista resaltó que no existen casos imposibles. “Puede haber situaciones más complejas que otras, pero el hecho de trabajar permanentemente con el servicio del hospital nos permite ir haciendo ajustes hasta hallar la mejor solución, inclusive para pacientes con cuadros muy comprometidos”, explicó el fisiatra, al tiempo que agregó que “en muchos casos se emplean recursos artesanales que se adaptan a las necesidades de cada persona y que llegan a superar las expectativas del equipo de profesionales”.
Esto se logra mediante un aceitado mecanismo de coordinación con el área de rehabilitación del nosocomio, que recibe fondos de la Subsecretaría de Salud de manera descentralizada, como parte de un programa provincial dirigido a este tipo de tratamiento.
De esta manera, según explicó el fisiatra, la confección del aparato ortopédico es parte de la terapia misma que recibe el paciente en el hospital. “El contacto permanente entre el taller y el servicio permite ir realizando ajustes o alineaciones para perfeccionar su utilización”, dijo.
El profesional destacó el caso de una nena que nació con una agenesia de ambas piernas, y con quien se pudo realizar un trabajo de un año y tres meses, período durante el cual se fueron colocando diferentes aparatos ortopédicos respetando el desarrollo natural de la niña.
“Las prótesis fueron adaptándose al ciclo de crecimiento de un bebé para mejorar progresivamente su gateo, el sentado y ahora está marchando de a poquito”, señaló Coronel.
El taller presenta un sector donde, previa evaluación del médico de cabecera, se realizan moldes en yeso que se moldean de acuerdo a las necesidades anatómicas de cada paciente y luego se pasan a laminar en plástico, en el caso de pilones de prótesis o de ortesis (suplementos para ayudar a articular miembros con dificultad).
Una vez laminados se realizan varias pruebas de las que participan técnicos y médicos para verificar la correcta colocación y funcionamiento.
Reciclado y ahorro
Para la confección de los aparatos se utilizan elementos de piezas en desuso que son donadas al hospital. “Se reciclan tornillos y estructuras de metal que están en condiciones de volver a manipularse”; explicó un técnico del taller.
Este servicio representa para el Estado, según el coordinador del lugar, un ahorro de 180 mil pesos, de acuerdo a un cálculo inicial que tuvo en cuenta solo el gasto en materiales.
Año a año se incrementa la demanda de aparatos ortopédicos y de elementos como plantillas y corsé que sirven para corregir distorsiones en determinadas partes del cuerpo. Coronel señaló que en el 2000 se realizaron de 5 a 10 prótesis en el año. Mientras que seis años más tarde se quintuplicó la cantidad.
Asistencia técnica
Se trabaja en coordinación con un organismo técnico a nivel nacional y se realizan proyectos de cooperación con escuelas secundarias.
Neuquén> El taller de Prótesis y Ortesis del hospital Bouquet Roldán trabaja con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) en un programa nacional de asistencia a escuelas técnicas para la confección de ayudas y complementos especiales dirigidos a personas con discapacidad.
Según comentó el coordinador del centro, Pablo Coronel, se han realizado proyectos con varios establecimientos de enseñanza técnica de Neuquén. Además se brinda asesoramiento sobre tareas relacionadas con asistencia a personas con discapacidad y reparación de aparatos ortopédicos. En tanto en el interior de la provincia se lleva adelante el mismo servicio en algunas unidades de rehabilitación.
Dentro de este contexto, desde el taller adelantaron que en conjunto con el INTI se están empezando a diagramar ejes de acción para trabajar en cuestiones técnicas a nivel provincial.