La inflación real en Estados Unidos fue menor a la esperada, lo que implica dos cosas a tener en cuenta: la primera es que la estrategia de la FED está dando resultados, la segunda es que no sería necesario, al menos en lo inmediato, tornar más agresiva la estrategia para contener una inflación creciente y descontrolada, disminuyendo a su vez la probabilidad de una recesión (o al menos diferirla en el tiempo unos meses más).
El IPC de octubre arrojó como resultado un 7,7% en el año comparado con el 8,2% medido en septiembre. Ahora bien, el IPD subyacente, que mide las mismas categorías sin tomar las que por sus propias características son más volátiles, como algunos alimentos y principalmente la Energía, dio como resultado un 6,3% en octubre versus 6,6% en septiembre. Es entonces posible establecer que la inflación está desacelerándose.
La FED interviene en las tasas a fin de contener cualquier desvío en el valor de la moneda. Este mecanismo se repite con cualquier Banco Central cuando la inflación incrementa, sube la tasa de interés.
¿Por qué es buena noticia para Vaca Muerta? Porque si el Dólar, que es la moneda de mayor circulación en el mundo, pierde valor adquisitivo, y la FED busca contenerla incrementando la tasa, fuerza a empresas y otras naciones a tener que elevar la tasa de interés a la que se financian a fin de ser más atractivas para los inversores.
Vaca Muerta requiere grandes volúmenes de capital intensivo y extensivo. Desde el primer momento en que se buscó desarrollarla, se supo que debía hacerse a partir de inversiones internacionales, y no solo para el segmento upstream, sino también para financiar al entramado pyme local que provee servicios a las operaciones.
Una baja de la inflación en Estados Unidos implica una baja en la agresividad de la FED para contenerla. En otras palabras, implica que en vez de subir 0,75%, podría llevarla a 0,25%. La regla es clara: si la tasa no sube, no se transfiere al privado que busca financiamiento en el Mercado de Capitales. Esto implica que Vaca Muerta podrá seguir siendo atractiva para inversores, tanto locales como internacionales.
En un contexto en el que el precio y los costos de la energía incrementan, la producción se vuelve más rentable y la obtención de capitales para el desarrollo, tras una estabilización de la tasa en USA, tenderá a ser más pagable por el empresario.
Son buenas noticias, al menos en el corto plazo.
*El autor es CEO de INVAR.