ver más

La llevó a un hotel, la asesinó y descuartizó como ofrenda Umbanda

El asesino confeso habría perpetrado el crimen luego de haber recibido la orden de "matar a la persona más querida", tras ser curado de un "mal".

 Santiago del Estero .- El remisero que mató y descuartizó junto a cuatro cómplices a su ex pareja, la maestra jardinera Leda Fabiana Raimundi, aseguró que lo hizo como una "ofrenda" en el marco de un rito umbanda.

Mario Rojas, de 37 años, confesó ante las autoridades judiciales las alternativas del brutal crimen de Leda Fabiana Raimundi, de 38 años, quien fue encontrada el viernes pasado asesinada a puñaladas y con su cuerpo desmembrado en una zona rural, al sur de la capital santiagueña.

Rojas habría perpetrado el crimen luego de haber recibido la orden de "matar a la persona más querida", tras ser curado de un "mal" durante una ceremonia umbanda.
El hombre dice que cometió el asesinato luego de verse en un hotel de alojamiento en el marco de los esporádicos encuentros que mantenía la pareja tras separarse, cuando la mujer tomó la decisión a raíz de episodios de violencia.

Según publicó el diario El Liberal, en el momento de la separación y en medio de la depresión por la circunstancia, Rojas recibió de parte de su colega Guillermo Pereyra la invitación a asistir a una ceremonia umbanda.

En la ceremonia fue "curado" de un "mal" que le había hecho un tercero y que consistía en dejarlo "seco", es decir que supuestamente iba a morir al perder de peso en forma paulatina.

En el marco del mismo rito, le indicaron que la "mai" del rito había dicho que para lograr su "curación" debía entregar una "ofrenda" a los dioses, que consistía en asesinar a la persona que más quería.

El remisero comenzó a recuperarse de su depresión e inclusive comenzó a verse con Raimundi, por lo que se sintió obligado a brindar la "ofrenda".

El crimen se pergeñó el jueves por la tarde cuando el hombre se encontró con Raimundi, la llevó a una clínica, y luego decidieron ir juntos a un hotel de alojamiento.

Desde ese lugar, Rojas comunicó su decisión de entregar la ofrenda por celular a Pereyra, quien en su propio auto se apostó a pocos metros del hotel junto a su mujer, Lucrecia Ledesma, su hijo Luis y un joven amigo de la familia, Gabriel Brandán, que junto al primero permanecen detenidos.

De acuerdo con la investigación, en medio de su sorpresa, la maestra jardinera fue atacada a golpes y luego dopada con una inyección, para luego ser asesinada y descuartizada en medio de un macabro ritual.

Rojas apuntó a la propia Ledesma como la persona que indicó que la "mai" había ordenado la terrible misión.

Te puede interesar