La NASA explicó cómo serán las dos primeras etapas de la misión tripulada a Marte que está programada para 2030. Greg Williams, ayudante del administrador asociado del Directorado de Exploración Humana y Operaciones, contó que la primera fase consistirá en la construcción de una estación espacial cerca de la Luna, que servirá como punto de lanzamiento para las misiones a Marte; y la segunda, en el envío de una misión tripulada de un año en una nave espacial, cerca del 2027. La estación lunar, conocida como “Deep-space Gateway”, tendrá un doble propósito: será lugar de pruebas para las operaciones y la tecnología necesarias para las misiones hacia el planeta rojo, y será el “puerto” desde el que se lanzará la misión tripulada de un año entero.
Antes, la NASA mandará al menos cinco misiones tripuladas a la Luna para enviar y montar el equipamiento necesario para la estación espacial. También lanzará el Deep Space Transport, el vehículo que enviará a una tripulación a Marte, según explicó Williams. “Si podemos llevar a cabo una misión tripulada de un año en este transporte en el espacio cislunar, es decir en la franja de espacio que está entre la Luna y la Tierra, creo que sabremos lo suficiente como para mandar una misión tripulada de 1000 días hasta el sistema de Marte”. Estas misiones dependerán del nuevo cohete que está desarrollando la NASA: el Space Launch System, un nuevo cohete más potente y sofisticado que los que se están usando por el momento. Sin embargo, aún no hay una fecha para el primer vuelo, y no se sabe cuándo será tripulado por astronautas. En todo caso, está previsto que viajen en la nueva cápsula Orión. La otra clave será la estación espacial lunar. Su tarea será apoyar misiones robóticas hasta la superficie de la Luna y a otras muchas que tengan otros destinos en el Sistema Solar.
La primera fase de la misión a Marte se llevará a cabo entre 2018 y 2026, y consistirá en cuatro misiones tripuladas al espacio cislunar para preparar elementos básicos para la futura estación: un módulo de propulsión y energía, un hábitat, un módulo logístico para hacer investigaciones científicas y una esclusa para acoplar otros vehículos espaciales. Más adelante, incorporará un brazo robótico y otra serie de dispositivos. Para 2027, se enviaría el Deep Space Transport sin tripular al espacio cislunar y a continuación se embarcaría una tripulación desde la estación. A finales de esa década, se enviarían los suministros necesarios para alimentar el vuelo de 1000 días hasta Marte.
¿Se irán sumando?
A la espera de empresas y países
Greg Williams, ayudante del administrador asociado del Directorado de Exploración Humana y Operaciones de la NASA, fue quien brindó detalles a la prensa y explicó que este plan está “evolucionando”, y que podría irse modificando a medida que las empresas espaciales y también los países interesados vayan proporcionando apoyos. De hecho, aseguró Williams, “en los próximos años la agencia espacial se esforzará en aunar esfuerzos. Y el objetivo final será conseguir, con la NASA en el papel de director de orquesta, el envío de una misión tripulada a Marte”.