Neuquén > “En una época en donde el valor fundamental es la juventud es lógico que para un hombre estar con una mujer más joven es lo que despierta el deseo de volver a centrarse en una nueva relación”, reflexionó la psicoanalista Any Krieger en relación a los datos que demuestran que las mujeres que se divorcian no vuelven a buscar pareja; en tanto los varones, tras pasar por esta situación, no quieren estar solos.
Según los datos del último censo 2010, en la provincia de Neuquén el total de separados/divorciados son 26.481, que representa un 6,51 por ciento del total de la población mayor de 14 años en estado civil y convivencia en pareja. De las 14.718 mujeres separadas/divorciadas de la provincia, 10.276 declararon vivir sin pareja, lo que representa el 69,81 por ciento, y 4.442 afirmaron que viven con su pareja (30,18 por ciento). En tanto los varones, 6.127 están sin pareja (52,08 por ciento) y 5.636 con pareja (47,91 por ciento).
Krieger, miembro de la Asociación Psicoanalítica Internacional (IPA), afirmó que la figura del matrimonio “se ha caído hace rato”, por lo tanto “no hace falta atravesar el divorcio para entender que esta situación viene marcándose en los últimos veinte o treinta años”.
Para la especialista esta realidad está vinculada, entre otras cosas, al desarrollo de los feminismos y al avance de la mujer. Y agrega otra causa más: la inclusión del matrimonio entre personas del mismo sexo.
“El matrimonio de lo que se llaman las minorías homosexuales antes no estaba permitido y ahora sí, lo que produjo como un efecto dominó; en la medida que se van incluyendo las minorías homosexuales, las heterosexuales van saliendo”, explicó.
En cuanto a las edades, la mayor cantidad de hombres separados/divorciados que eligen seguir solos en Neuquén se ubica a partir de los 45 años hasta los 64.
Las mujeres en cambio permanecen solas a partir de los 35 años, y la mayor cantidad se concentra entre los 40 y 60 años.
Es decir, mientras los hombres deciden volver a formalizar una relación, las mujeres prefieren mantenerse solas y no volver a estar en pareja.
La psicoanalista comentó que se puede observar que los hombres “resuelven” su divorcio con otra pareja, que “casi siempre es con mujeres más jóvenes”. “La mujer más joven influye mucho en el estímulo a formar pareja nuevamente”, sostuvo.
El caso de la mujer es distinto, para Krieger, porque “se reacomoda socialmente en su afán de probar que puede sin el hombre y tal vez también siente un alivio que no la empuja a llenar el vacío con otro hombre”. Y agrega otras cuestiones más para que la mujer siga estando sola: “A la mujer le resulta más complicado encontrarse con un nuevo amor puesto que no resuelve la situación con la edad del nuevo hombre y, por otra parte, rechaza a un hombre que esté en inferior condición económica que el anterior del cual se divorció”. Y afirmó que “lamentablemente esto ocurre porque estamos en la era del hiperconsumo y el amor queda por fuera del sistema aunque por suerte no del todo”.
Nuevas elecciones
La especialista destacó además que en este último tiempo también se “pudo observar en gran medida” que muchos hombres eligen vivir su nueva elección homosexual. “Hay muchos casos de hombres separados o divorciados que la segunda o tercer pareja es otro hombre, incluso con hijos y nietos. Salen del clóset, sacan su privacidad sexual y amorosa”, describió.
Precisó que en las mujeres esta situación está más escondida. “La homosexualidad en la mujer está más reprimida aún, no es tan abierta como la del hombre, es algo que todavía causa asombro”, dijo.