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Empezó hace seis años con un local muy chiquito y hoy cuenta con un espacio de dos plantas a metros del monumento a San Martín. Pablo Barros es el creativo detrás de Dalí Style, la peluquería del rock que visitan los famosos cuando vienen a Neuquén. En las últimas semanas, pasaron por su local Rodrigo Tapari, el Mono de Kapanga y Piti Fernández. Como si no bastara con eso, sus peinados llegaron a las páginas de PHS, la revista española de referencia para los estilistas del mundo.
Pablo nació en San Rafael, Mendoza, y es tercera generación de peluqueros. Se radicó en Neuquén hace seis años, dispuesto a ir más allá de la tradición familiar y apostar por un estilo más moderno, disruptivo, con líneas en zig zag, cortos muy cortos, mechas revueltas y cejas intermitentes. Eso le ganó una clientela fiel, que fue creciendo junto con su local hasta que, hace unos meses, su fama de estilista explotó.
Contó que no planeó convertirse en el peluquero de los famosos "sino que todo se fue dando; empezamos con un local muy chiquito, mínimo, con una clientela que me seguía desde un negocio en el que trabajé en Cipolletti, después estuvimos frente al Museo de Bellas Artes y ahora en Diagonal 25 de Mayo 40, que es un punto fantástico en el centro y ayudó a que nos elijan los artistas que están de paso y vienen a tocar o actuar".
Junto a su esposa y dos hijas, decoraron el nuevo local, que ya tenía una estructura rústica de madera y el resultado fue un ambiente cálido y a la vez moderno, con el rostro de Dalí en mil colores que invita a romper los esquemas. Divertido, Pablo comentó que "es como que ya nos bautizaron como la peluquería del rock, con los músicos que nos visitaron y algunos artistas que van a venir que también son rockeros, así que son parte de esta peluquería".
Sobre la identificación con Salvador Dalí, indicó que desde siempre "me gusta el surrealismo y por eso en la peluquería tenemos frases pintadas y obras de él". Confió que, al ver la foto con el bigote inconfundible del pintor catalán, muchos clientes quieren uno igual "y cuesta conseguir las ceras para que quede bien armado, con las puntas esas hacia arriba, pero lo piden un montón".
Recordó que el primer famoso en elegirlo fue Rodrigo Tapari, que llegó cuando tenía su primer local, muy chico, en el Bajo. "Vino y lo atendimos en un entorno familiar, porque estoy con mi señora y las nenas, una de cuatro y otra de 12, y pegamos muy buena conexión con él y la banda, que tocaba en Roca ese día", relató.
Desde entonces, agregó, "cada vez que viene a Neuquén pasa y, hace poco, vino a las cuatro de la tarde, eran las nueve y seguía acá y fue una locura porque él tocaba a esa hora, como a las 9,10".
En agosto, antes de abrir el local sobre la diagonal, lo llamó uno de los integrantes de la banda Las Pastillas del Abuelo, conocido suyo. Le dijo que Piti Fernández estaba de gira como solista, le había gustado la peluquería por las publicaciones en redes y quería ir. Fue el primer cliente en el nuevo salón y Pablo se dio el lujo de cortarle el pelo a uno de sus músicos preferidos. "Se quedó tres o cuatro horas acá conversando, hicimos fotos y videos y fue increíble porque soy muy fan de él", acotó.
Cuando todavía no se recuperaba de la emoción, se comunicó con él Matu, el productor de Kapanga. "Como el Piti ha trabajado mucho con ellos y algunas bandas más, son amigos, me dice que tocaban en Mood y querían venir a conocer la peluquería porque se pasaron el contacto", detalló.
El Mono de Kapanga le contó de sus raíces de barrio en Quilmes y lo invitó a ir con su familia y amigos al show. Pablo confió que fue una noche tan intensa e inesperada que, "al volver a casa, se me cayó un lagrimón, porque son personas que te representan en la música y es muy fuerte".
"Con el Mono, charlábamos que él es de origen humilde y conectamos porque, ese domingo que le corté el pelo, a la tarde fui a uno de los merenderos donde siempre voy, que llevo unos caramelos y les corto a los chicos del barrio, con la misma atención que a un famoso o a cualquiera", reveló.
Añadió que días atrás, de yapa, "llamó también Pepe Cibrián para lookearlo en el Casino Magic y como que esto se volvió una normalidad, pero lo disfruto día a día, porque llevo 20 años de trabajo y pasé por todas las batallas, con épocas buenas y malas".
Señaló que le gustaría que sus hijas sigan la tradición familiar "y la más grande es fanática del Piti, así que ya no hay manera de que no sea peluquera, pero primero que estudien". Dijo que será difícil que se alejen de las raíces porque hasta el bisabuelo de las pequeñas, que hoy tiene 91 años, "todavía sigue activo a su ritmo, aunque es de la vieja escuela de cortes a navaja con el asentador de cuero".
Pablo fue una bisagra en la familia, porque se mantuvo en el rubro pero se reinventó. Sus clientes le piden cortes de estilo europeo, con cabellos muy cortos tipo mullet y largos detrás, que él combina con lo que aprendió en innumerables capacitaciones más su propia impronta estética.
Eso se refleja en la cuenta de Dalí Style en Instagram, donde tiene más de 3 mil seguidores. Dijo que se volcó de lleno al mundo virtual cuando un cliente suyo, veinteañero, le ofreció ayuda. "La idea era hacer algo más profesional y recuerdo que me dijo que me agarre que esto explotaba, que lo tomamos como un chiste, pero fue así", acotó.
Hace unos días, mientras hacía un corte, le llegó al local un sobre de papel madera con un ejemplar de la revista PHS, de España, una de las referencias para los estilistas de todo el mundo. Nervioso, Pablo abrió la publicación y se encontró con sus fotos, las de un corte de mujer muy moderno, que ocupaban dos páginas, con un texto al margen que destaca a Dalí Style de Neuquén como la vanguardia en cortes de cabello.
Resaltó que fue la última señal de que este año marcará un hito en su carrera y que sólo puede agradecer "porque Neuquén nos abrió las puertas, nos están pasando cosas muy lindas y siento como que no tenemos techo".