Tips para que el clima y la calefacción no nos dejen sus marcas.
Buenos Aires.- El frío y el viento aumentan la sequedad cutánea, sobre todo en el rostro, las manos y los miembros inferiores. Esto se produce porque las bajas temperaturas contraen los vasos sanguíneos cutáneos, lo que disminuye el oxígeno y los nutrientes que llegan a los tejidos. Se ralentiza la renovación de las células y se acumulan las células muertas, que afectan la lubricación habitual de la secreción de las glándulas sebáceas. Si bien el frío afecta a todas las personas más allá de la edad, es primordial resguardar a los niños y a las personas mayores.