El arquitecto, quien además es asesor honorario de la mencionada comisión, lamentó que en el año 2012 la Municipalidad de Neuquén “decidiera no continuar con el proyecto” que iniciaron en 2008 los integrantes del Cevequ en el marco de un convenio firmado entre la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) y el municipio capitalino, a cargo por entonces del intendente Martín Farizano.
El trabajo consistía en la realización de etapas, consistentes en la elaboración de una propuesta metodológica de preservación, restauración y puesta en valor del edificio; la confección del anteproyecto y luego del proyecto definitivo, y la auditoría de su ejecución.
“El Municipio suspendió en forma unilateral las tareas del proyecto que ya habíamos iniciado”, afirmó Di Fiore. Agregó que el monto total del proyecto era de 350.000 pesos. “La Facultad de Ingeniería nunca recibió el pago de casi 200.000 pesos que el Municipio adeuda por las tareas realizadas por nosotros incluidas en el convenio”, sostuvo.
El primer informe presentado por los especialistas determinaba que el edificio se encontraba “en muy mal estado de conversación”, detectándose “desajustes estructurales en los salones interiores, pasillos, cubiertas, así como en la fachada”. Al mismo tiempo, se habían hallado grietas y fisuras verticales.
Marta Ruth Talero, nieta de Eduardo Talero, señaló que “lo primero que hay que hacer en la torre es el encadenado de la base del edificio para reafirmarlo; y lo segundo es el arreglo y restauración del mismo que tiene 320 metros cuadrados”. Finalmente, Di Fiore consideró que “es una total irresponsabilidad que la Torre Talero se siga cayendo”.