{# #} {# #}
Son tal para cual. Se entienden a la perfección. Ayer, hoy y siempre. El amor entre Lionel Messi y Antonela Roccuzzo se mantiene intacto desde la primera vez que se conocieron. Ella es la contención de La Pulga, quedó claro en su despedida del Barcelona, ya que fue quien le alcanzó un pañuelo para secarse las lágrimas.
Todos saben que su historia de amor comenzó en Rosario, pero pocos conocen la tragedia que terminó de crear este vínculo inquebrantable entre ambos.
“Tenerla al lado me simplifica muchísimas cosas. Nos conocemos de hace mucho tiempo, me conoce a la perfección. Sabe cómo entrarme en cada momento, especialmente en los malos”, expresó Leo en alguna entrevista, reconociendo a su pareja.
Su historia de amor comenzó gracias al mejor amigo de Lionel Messi, quien resultó ser el primo de Antonela: Lucas Scaglia. Así se conocieron y ahí arrancó todo.
A los 13 años, Messi se instaló en España para jugar en el Barcelona, pero la distancia no hizo que pierda contacto con Antonela y se mantuvieron unidos todo el tiempo. Por este motivo, cuando Antonela atravesó un difícil momento en 2005 él no dudo en volver a Argentina para estar con ella.
El hecho que golpeó de lleno a la joven fue que su mejor amiga, Úrsula Notz, murió en un accidente vial. Quien provocó el incidente fue Matías Capozzuca, quien robó un auto de la concesionaria de su padre, manejó en estado de ebriedad y chocó. Así, provocó la muerte de sus dos acompañantes (Úrsula y Nayim Abraham) y dejó postrada a Carla Alfaro, una joven de 16 años.
El apoyo de Lionel Messi fue tal que dos años más tarde oficializaron su relación en su círculo íntimo y en 2010 ella se mudó a Barcelona a vivir con él.
El resto es historia conocida: nacieron Thiago y Mateo, luego llegó Ciro y en 2017 finalmente se casaron. Y hoy viven felices en París, tras abandonar Barcelona con mucha angustia pero con la seguridad de que lo que no mata fortalece. Y los Messi-Roccuzzo están más unidos y fuertes que nunca.
¡Qué lindo que la gente se quiera! Máxime, tras historias tan emotivas como la de Leo y Anto.