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Muchas veces los pequeños descuidos terminan en tragedia. Son un segundo, una pequeña distracción de la que no se vuelve atrás. Eso ocurrió con Santiago “Santi” Galdeano, un nene de 3 años que había ido con su familia a una competencia de motocross donde competía su padre, en un circuito ubicado en Plottier.
Como él, centenares de personas llegaron al predio, aprovechando las últimas tardes templadas del otoño.
El nene jugaba cerca de su hermano de 12 años en la zona de los boxes, donde pilotos y equipos preparaban las motos para la prueba. Y en un instante desapareció. Nadie se dio cuenta. Seguramente Santi sintió curiosidad por mirar el entorno agreste del lugar y se fue caminando sin que nadie lo notara. Y así comenzó una búsqueda dramática cuando notaron su ausencia. Se hicieron rastrillajes durante toda la noche y la madrugada. Los mensajes se multiplicaron por las redes con la foto del nene pidiendo colaboración y miles de neuquinos se acostaron acongojados esperando un final feliz, que nunca ocurrió.
A Santi lo encontraron ahogado en un canal. Sospechan que fue allí a jugar y se cayó.
La noticia generó una profunda tristeza en la opinión pública cuando trascendió en las primeras horas de la mañana de ayer. Las redes se encargaron de multiplicar los mensajes de apoyo, de condolencias y de tristeza.
Muy pocos lo conocían a Santi, pero a partir de la foto que se divulgó lo conocieron todos. Miles de personas vieron a un hijo, a un nieto, a un hermanito o a un primo. Santi protagonizó una de las historias más tristes que hayan ocurrido recientemente en la región. Por eso este domingo es distinto. Por eso todos derramamos lágrimas.