Propuestas
Naiyu trabaja a menudo en la China Fashion Week, una semana de la moda muy distinta de sus equivalentes occidentales en cuanto a la repercusión, aunque con propuestas igualmente sorprendentes.
En esta última edición se pudo ver de todo, desde un top verde minimalista hasta un vestido bien recargado, complementado con unas gafas de protección y una peluca con manchas amarillas.
Según Naiyu, en Pekín no hay ninguna gran marca extranjera, los decorados son simples y sólo hay dos recintos.
Europa: Milán y París son las mecas de las pasarelas para las modelos chinas.
"Para pasar al siguiente nivel, es indispensable ir a las capitales extranjeras de la moda, como Milán o París", explica la joven modelo, aunque admite que ese mundo puede ser "atroz".
"Una cara que gusta en China puede que no funcione en el extranjero, y viceversa. El concepto de lo bello puede variar en Oriente y Occidente". Roye Zhang. De la agencia Bentley Culture & Media
Las modelos chinas empiezan a ganar presencia en las grandes pasarelas. Modelos como Ju Xiaowen -nueva cara de L'Oreal Paris- son famosas en Occidente porque tienen algo único, explica Roye Zhang, de la agencia China Bentley Culture & Media.
El concepto de lo bello puede variar entre Oriente y Occidente, apunta este agente, cuya firma fue creada en 2003.
"Una cara que gusta en China puede que no funcione en el extranjero, y viceversa", agrega.
En su opinión, para sus desfiles, los occidentales prefieren a los modelos masculinos chinos "no muy altos, delgados y con los ojos pequeños muy rasgados".
Disney
Las modelos femeninas "se parecerán a (la heroína) Mulán de Disney: no es realmente guapa pero se la reconoce inmediatamente", apunta.
Paradójicamente, Ju Xiaowen triunfa porque en Europa y Estados Unidos el ideal de belleza está muy lejos de "los cánones tradicionales de China, donde se aprecian los ojos muy grandes, sin rasgar, los rostros blancos y la belleza serena".