La peor situación se da en Avenida del Trabajador al 4.700 casi Cayastá, donde hay cuatro casas afectadas por el desborde de líquidos cloacales. San Miguel detalló que el problema se debe al gran crecimiento demográfico del barrio, por lo que "las
cloacas no dan abasto".
Explicó que se han comunicado con el EPAS, pero que lo único que realizan es destapar las cañerías y al poco tiempo vuelven a tener el mismo inconveniente. "Al no tener corrida ni bajada, el agua vuelve y se mete a las casas. Tienen que invertir en infraestructura", resaltó.