Durante el embarazo, ninguna pregunta deber ser motivo de vergüenza. Aquí, algunas respuestas a tener en cuenta:
1. ¿Pueden mantenerse relaciones sexuales en el embarazo?
La actividad sexual puede mantenerse siempre que la mujer se sienta cómoda para ello y no exista alguna complicación que aconseje la abstinencia sexual. En situaciones como amenaza de aborto, placenta de inserción baja o previa, amenaza de parto prematuro o rotura prematura de membranas, debe evitarse la actividad sexual. No hay recomendaciones específicas sobre el tiempo del embarazo hasta el que se pueden mantener relaciones sexuales. En general, las últimas semanas es la propia incomodidad de la mujer la que limita la actividad sexual. Por otra parte, el semen del varón contiene unas sustancias (prostaglandinas) las cuales pueden producir contracciones uterinas, efecto que también se produce durante el orgasmo femenino. La postura aconsejada será aquella en la cual la mujer se encuentre más confortable, evitando la presión directa sobre el abdomen materno y la penetración demasiado profunda o brusca.
2. Después del parto, ¿se pueden utilizar tampones?
Tras el parto, y hasta que se recupera el estado que el útero tenía antes del embarazo, es normal la expulsión inicialmente de sangre, que poco a poco va siendo más clara hasta hacerse un flujo amarillento casi transparente. Este proceso puede durar hasta 40 días y es preciso utilizar algún tipo de protección sanitaria para no manchar la ropa. Inicialmente, los tampones no están aconsejados ya que la retención de fluidos en la vagina puede actuar como un caldo de cultivo favorable para gérmenes patógenos e infectar el interior del útero, lo que se conoce como endometritis. En este período es recomendable la utilización de toallitas, preferentemente de algodón, procurando cambiarlas frecuentemente para evitar que se acumule humedad.
3. ¿Durante el embarazo es perjudicial la depilación?
Aquella emprendida mediante aparatos eléctricos caseros no supone ningún tipo de riesgo para la gestación. La depilación con cera caliente debe restringirse, especialmente, en aquellas mujeres con várices o edemas en las piernas. En cuanto a la depilación con láser, es preferible su realización fuera de la gestación. Algo parecido ocurre con la aplicación de cremas depilatorias.
4. ¿Todas las embarazadas tienen estreñimiento?
Durante el embarazo se producen grandes cantidades de una hormona, la progesterona, que tiene entre otros efectos relajar el músculo liso que rodea al intestino, por lo que su capacidad de contraerse para estimular el tránsito intestinal se encuentra enlentecido. Dietas de frutas y verduras, líquidos y ejercicio ayudan a mejorar la situación.
Una práctica de prevención
En muchos centros hospitalarios está establecida la aplicación de un enema al ingresar. Es para producir la evacuación y limpieza del intestino en el momento del parto, cuando se produce una gran presión de la cabeza del feto sobre el recto: así se evita la salida de heces, lo que supone una situación incómoda para la madre, contaminándose el campo quirúrgico, la vulva e incluso el bebé.
Se puede, pero con cuidado: Hay que tener cuidado con algunos tipos de depilación en ese lapso.
Sexo: temor absurdo. El varón no podrá dañar al bebé: nunca alcanzará el interior del útero.
Dos efectos colaterales inevitables
La presión que ejerce el útero sobre los vasos de la pelvis hacen que la sangre que circula por las venas tenga un flujo más lento, y el retorno venoso sea dificultado, motivo por el cual se puede producir dilatación de las venas de las piernas (várices) y de las venas que rodean al recto y ano.