Por Javier Cantarini
Neuquén > La Ley 25.674 de Cupo Sindical Femenino tiene entre sus objetivos garantizar la participación de mujeres en cada unidad de negociación colectiva sobre las condiciones laborales del conjunto de los trabajadores. En pos de la igualdad de género, en su artículo 18 expresa que la representación femenina en los cargos electivos será de un mínimo del 30 por ciento cuando el número de mujeres alcance o supere ese porcentual sobre el total de trabajadores.
En Neuquén, los gremios estatales como ATE, ATEN, Sejun y, en el caso de privados, Empleados de Comercio cumplen con la redacción de la norma, dado que en sus listas introducen ese porcentaje de mujeres en cargos electivos pero no con el espíritu de la misma, ya que en ninguno de esos sindicatos ocupan los espacios de conducción.
Menos aún participan, en proporción, de las negociaciones colectivas, teniendo en cuenta que son sólo hombres los que en la mayoría de los casos se sientan a negociar con la representación patronal; aunque este punto está salvado en la ley, dado que en su artículo segundo expresa que “los acuerdos celebrados sin la representación proporcional de mujeres no serán oponibles a las trabajadoras, salvo cuando fijen condiciones favorables”. Es decir que si las mujeres no se sientan a negociar, pero lo acordado es “positivo” para los trabajadores, no hay problema en el cumplimiento de la norma.
Desproporción en la participación
En la mayoría de los sindicatos que representan a trabajadores de diversos sectores del Estado neuquino, las mujeres superan ampliamente el 30% en afiliaciones pero no logran alcanzar esos espacios de poder.
En este sentido, el mayor exponente es ATEN con un 75 por ciento de afiliadas, aunque los cargos de mayor notoriedad (secretario general, adjunto y gremial) son ocupados por hombres. El gremio docente tiene como antecedente histórico a tres mujeres como secretarias generales: Liliana Obregón, Marta Maffei y María Eugenia Figueroa.
El Sindicato de Empleados Judiciales de Neuquén (Sejun) tiene 991 afiliados, y el 68,5 por ciento (679) son mujeres. El sector tiene a 30 integrantes en cargos electivos de los cuales 14 son hombres y el resto, mujeres. En este caso, hay un cierto equilibrio en el número y en cargos jerárquicos, yao que en uno de los más altos, como es el de secretaria adjunta, aparece una mujer, lo que la habilita, entre otras cuestiones, a sentarse en mesas de negociación con el Tribunal Superior de Justicia (TSJ).
En ATE, la lista de cargos electivos está integrada por diez hombres y cinco mujeres, aunque, como en casos anteriores, los puestos de conducción están repletos de varones.
Entre los privados, el Centro de Empleados de Comercio, con más de 10 mil afiliados en toda la provincia y un 65% de mujeres, repite la tendencia de ATEN, ya que los cargos de secretario general, subsecretario general, de organización y gremial están ocupados por hombres.