La defensa del empresario k Lázaro Báez intentó una vez más obtener el beneficio de la prisión domiciliaria. Sin embargo, un informe médico concluyó que el sospechoso de lavado de dinero durante el gobierno anterior no padece enfermedades coronarias.
El martes por la noche Báez fue trasladado desde el penal de Ezeiza a una clínica privada por una arritmia. Pero el cuadro no es grave por lo que está en condiciones de regresar a la cárcel, lugar en el que está alojado desde abril del año pasado.
Según la defensa del dueño de Austral Construcciones, Báez sufre de un "estado depresivo ansioso", además de diabetes e hipertensión.
El empresario es una de las piezas clave de la investigación judicial que intenta determinar la trama de corrupción que tendría como cabeza a la ex presidenta Cristina Kirchner.