Estados Unidos.- El lobo de Wall Street, el emblemático film de Martin Scorsese en el que Leonardo DiCaprio la rompió interpretando al corredor de bolsa Jordan Belfort, sigue dando que hablar a cuatro años de su estreno. Es que el protagonista real de la historia reveló que tuvo que enseñarle a Leonardo DiCaprio cómo actuar en las escenas donde tenía que consumir drogas ya que, según el propio ganador del Oscar, nunca lo había hecho antes.
“Leo nunca consumió drogas, así que le mostré qué se siente cuando estás en lo más alto de Quaaludes (analgésico)”, contó Belfort, de 55 años, al tabloide New York Post. “Yo empecé a gatear. Ambos estábamos en el suelo, babeando. Su padre entró en la habitación y nos preguntó qué hacíamos”, precisó sobre uno de los insólitos momentos que vivió junto al actor.
Al parecer, la estrella guardó en secreto esas improvisadas clases de actuación con Belfort. El mismo DiCaprio decía tiempo atrás que “no fue el mejor actor pero que le sirvió de inspiración”, aunque sin dar mayores detalles.
DiCaprio descolló en escenas jugadas del film que pasaron a la historia. En una de ellas se arrastra totalmente drogado para entrar a un lujoso Lamborghini y maneja fuera de control. Otro pasaje memorable se da cuando aspira cocaína con una pajita del trasero de una amante.
Limpio y sin experiencia
La contundente actuación del actor en la realización disparó en forma inevitable preguntas sobre su relación con las drogas por parte de la prensa. “Nunca lo he hecho”, sentenció DiCaprio a US Weekly en 2014 al ser interrogado al respecto. Según indicó, su crianza fue determinante para mantenerse lejos de los vicios. “Eso es porque yo lo veía literalmente todos los días cuando tenía tres o cuatro años. Hollywood es un lugar muy volátil donde los artistas entran y dicen que quieren pertenecer. Hemos visto a mucha gente caer víctima de eso, y es muy lamentable”, sostuvo el actor.
DiCaprio fue criado por su madre, Irmelin, en un barrio de Los Ángeles, muy cerca de Hollywood Boulevard, un lugar donde el crimen y la violencia estaban en todas partes. Al ver dónde podrían llevarlo las drogas, tomó la decisión de no seguir ese camino.
Por su parte, Belfort asegura que ha estado sobrio en los últimos 20 años después de una sobredosis casi fatal. Pasó 22 meses en prisión tras declararse culpable de fraude y lavado de dinero en 1999. Ahora busca su “redención” con la publicación de un libro donde da consejos sobre lenguaje para dominar una negociación.