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Las estafas y hackeos de WhatsApp continúan sumando víctimas a una velocidad estrepitosa, y en este caso, los que cayeron en el engaño fueron dos empleados de una empresa constructora de Centenario. Uno de ellos entregó 35 mil pesos a quien creyó ser su compañero y luego perdió el control de su propia cuenta.
Según consignó el portal Centenario Digital, en este caso, las víctimas fueron Rayén y Mauricio, dos empleados de la empresa constructora Mauad y compañeros de trabajo. Todo se descubrió el lunes por la tarde, cuando la mujer recibió un mensaje de WhatsApp desde el celular de su compañero solicitándole dinero para abonar el trabajo sobre un camión de la empresa, dado que ese día ya no podría gestionarlo con el empleador y él carecía de los fondos para costear el arreglo.
“Era un tema que estuvimos hablando todo el día y no tuve dudas que se trataba del camión que hablábamos” expresó Rayén. En un primer momento, el hombre le solicitó 20 mil pesos, y luego otros $15 mil para cubrir otro trabajo. La joven le transfirió todo, sin haberse percatado del hackeo del teléfono de su compañero.
Finalmente, la persona que suplantó la identidad de Mauricio prometió devolvérselo en pocos minutos y para ello le dijo a Rayén que le llegaría un código de pago a su celular, que debía facilitarle a él para realizar la transferencia. Con esos números, el estafador concretó también el hackeo del WhatsApp de la mujer, quien perdió el control de su aplicación de mensajería.
En simultáneo, Mauricio, quien ignoraba el hackeo de su propia cuenta, comenzó a recibir llamados de sus conocidos consultando por el dinero que les estaba solicitando. Lamentablemente, en el caso de su compañera, ya no había nada por hacer.
En el caso del hombre, el hackeo había sido bajo la misma modalidad, pero a través de la cuenta del taller mecánico contratado, horas antes.
“Yo necesitaba un turno para arreglar el camión y tenía el contacto del responsable del taller donde reparan los carretones y le envié un mensaje solicitándole un turno y a los pocos segundos me responde qué era lo que necesitaba y con un llamado telefónico de WhatsApp, me gestionó el turno y me lo dio para el martes, hizo todo lo que una empresa haría. Acto seguido, me dijo 'Estamos con un tema de seguridad, por lo tanto le van a hacer una llamada telefónica y le van a designar un código y con eso verifica el turno'” sostuvo Mauricio.
Un contestador automático le brindó los seis dígitos al contestar, y una vez que lo pasó al supuesto encargado del taller, se apoderaron de su cuenta.
Tras el hackeo a Rayén, uno de los contadores de la empresa reportó haber recibido un mensaje pidiendo dinero, pero afortunadamente se percató de lo que sucedía antes de proceder.
Ambos ya denunciaron lo ocurrido en la Comisaría Quinta y a su vez se acercaron al taller en cuestión ya que es uno de los que realiza las reparaciones en la empresa. Según contaron, el propietario les contó que días antes les habían hackeado el WhatsApp laboral y también habían pedido dinero a sus contactos.
Esto demuestra que los hackeos y estafas se están sucediendo en cadena, y por ello la red no deja de crecer. Es por esto que es de especial importancia estar atentos a pedidos de dinero por ese medio, no ingresar a links desconocidos y, en caso de tener la duda, utilizar llamadas para hablar con el usuario real y así comprobar que no se trate de una estafa.