Aunque ha visitado multitud de especialistas que la han sometido a numerosas pruebas diagnósticas, nadie parece dar con el origen del problema. "Normalmente el sangrado dura unos cinco minutos, luego para una hora y sigue durante una hora y media para luego parar sólo cinco minutos. Suele pasar de día y de noche, y he tenido hasta cinco episodios al día", explicó Harvey a la BBC.
"La primera vez que me pasó fuial hospital y me miraron los ojos", recuerda la chica. "Pero me dijeron que no veían nada, así que me limpiaron y me dijeron que me fuera a casa".
Aunque en un primer momento sólo lloraba sangre, ahora el problema se ha extendido a otras zonas de su cuerpo. Primero a los oídos, luego a la lengua y ahora también lo sufre en las uñas de pies y manos.
Su situación es tan grave que no sale de casa y no ha podido presentarse a los exámenes de selectividad.
Su madre explica en el mismo medio británico que la medicina todavía no tiene una respuesta para el caso de su hija. "Los médicos han descartado que tenga un tumor cerebral o un problema en los vasos sanguíneos que haga que se rompan con facilidad. Sus análisis de sangre son completamente normales, ni siquiera tiene bajos niveles de hierro por los continuos sangrados".
La BBC especula con que la joven pueda padecer un raro problema llamado hemolacria, una condición física que hace que la persona produzca lágrimas que están parcialmente compuestas de sangre.