{# #} {# #}
La organización criminal lanzó ataques coordinados con bloqueos, incendios y emboscadas contra fuerzas de seguridad, mientras Jalisco activó el Código Rojo.
La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder y fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), desató una violenta contraofensiva de la organización criminal que mantiene bajo fuego a distintos puntos de México, con ataques coordinados contra fuerzas de seguridad, bloqueos de rutas y escenas de guerra urbana difundidas en redes sociales.
El fallecimiento del capo fue confirmado este domingo por la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), que informó que ocurrió durante un operativo de alto impacto en la localidad de Tapalpa, en el estado de Jalisco. La operación fue planificada con información del Centro Nacional de Inteligencia, la Fiscalía General de la República (FEMDO) y cooperación de autoridades estadounidenses, y contó con la participación de Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano, aeronaves de la Fuerza Aérea y la Fuerza Especial de Reacción Inmediata de la Guardia Nacional.
Según el comunicado oficial, las fuerzas de seguridad intentaron capturar al líder del CJNG, pero fueron atacadas durante la intervención. En respuesta, los militares repelieron la agresión, lo que derivó en un enfrentamiento armado de gran intensidad.
En el operativo murieron inicialmente cuatro integrantes del cártel, mientras que otros tres resultaron heridos de gravedad y fallecieron posteriormente durante su traslado a la Ciudad de México para recibir atención médica. Entre los fallecidos se encontraba Oseguera Cervantes. En total, el saldo fue de siete muertos del lado del CJNG, además de tres militares heridos que fueron evacuados de urgencia, aunque sin información oficial sobre su estado de salud.
Durante la operación también fueron detenidos dos integrantes de la organización criminal y se incautaron armas de alto poder, vehículos blindados y lanzacohetes con capacidad para destruir aeronaves y unidades blindadas, lo que evidenció el nivel de armamento del grupo.
Las autoridades indicaron que las tareas periciales quedarán a cargo de organismos federales para la identificación formal del cuerpo del capo.
La violenta reacción del CJNG se interpreta como una respuesta directa a la muerte de su líder histórico, considerado uno de los narcotraficantes más poderosos y peligrosos de América Latina. La organización desplegó una estrategia de demostración de fuerza para intentar mostrar control territorial y capacidad de respuesta frente al Estado.
Tras confirmarse el deceso, comandos armados iniciaron ataques coordinados en distintas ciudades y rutas, incendiando vehículos, bloqueando accesos estratégicos y enfrentándose con fuerzas de seguridad federales y locales. El objetivo fue paralizar regiones enteras y generar un clima de terror, una táctica que el cartel ha utilizado en el pasado ante golpes a su estructura.
Las redes sociales se inundaron de videos grabados por ciudadanos que muestran ráfagas de armas largas, incendios de vehículos de transporte público y grupos armados tomando el control de avenidas y carreteras. Testigos reportaron que los atacantes despojaban a particulares de sus autos para utilizarlos como barricadas incendiarias y bloquear el paso de fuerzas de seguridad.
De acuerdo con la información de los medios mexicanos, la ofensiva no se limitó a Puerto Vallarta, sino que se extendió a al menos cinco estados, replicando un mismo patrón operativo con bloqueos simultáneos y ataques directos contra fuerzas del orden.
Entre los episodios más graves se reportaron enfrentamientos con la Guardia Nacional en la carretera a Chapala y emboscadas a policías estatales y municipales en puntos estratégicos de Guadalajara, como Calzada del Ejército y Revolución.
Ante la magnitud de los ataques, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, declaró el Código Rojo, una alerta máxima que implica el despliegue total de fuerzas de seguridad y la suspensión de actividades civiles para resguardar a la población.
Como consecuencia, se cancelaron eventos masivos, se paralizaron rutas y se redujo el funcionamiento del transporte en sectores afectados. Las autoridades recomendaron a la población permanecer en sus hogares y evitar desplazamientos innecesarios.
En paralelo, se desplegaron tropas del Ejército y la Guardia Nacional provenientes del centro del país y de estados vecinos para reforzar la seguridad en Jalisco y recuperar el control de las zonas tomadas por el cartel.
El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, reconoció públicamente a las Fuerzas Armadas por el operativo en el que murió Oseguera Cervantes, destacando el rol del Ejército y la Fuerza Aérea en la operación.
Las autoridades federales señalaron que el despliegue continuará mientras se evalúa el impacto de la caída del capo en la estructura del CJNG y el riesgo de nuevas represalias violentas.
La muerte de “El Mencho” representa uno de los golpes más importantes al narcotráfico mexicano en los últimos años. Por el momento, México atraviesa una jornada de alta tensión, con presencia militar reforzada, rutas parcialmente paralizadas y una población en alerta ante la posibilidad de nuevos episodios de violencia mientras las autoridades intentan estabilizar la situación.