Es común que nuestro perro se siente al lado nuestro a la hora del postre y mire, a la vez, con ternura y desesperación la comida. Pero ¿qué se le puede dar y qué no? Esta pregunta siempre quedó abierta a debate y desde un inicio marcó una diferencia: lo natural siempre es bueno y en cuanto a lo fabricado, habrá que ver. Entonces, si estás comiendo una fruta, podés convidarle a tu animal ya que, al igual que a nosotros, aporta beneficios a su organismo.
“Aunque las comidas comerciales para perros de alta gama contienen el balance apropiado de proteínas, grasas, vitaminas y minerales, estos alimentos procesados también tienen algunas carencias, ya que en general son pobres en antioxidantes y otras vitaminas y sustancias que sí contienen los alimentos naturales, como la fruta, y que pueden resultar muy beneficiosos para nuestros canes”, reconoció Rick Woodford, experto en nutrición canina.
La manzana, tal vez la más consumida, encaja a la perfección en la dieta de un animal ya que aporta vitamina C y funciona como antioxidante. La banana tiene potasio, que ayuda a los huesos, fructooligosacáridos, que previenen infecciones intestinales, y vitaminas C y D, para los sistemas cardiovascular e inmunológico. El melón también tiene muchas vitaminas que lo ayudan con la vista, así como una gran cantidad de vitamina A y un montón de beta caroteno, que ayuda a reducir el riesgo de cáncer y previene el daño celular. Es también una buena fuente de vitaminas B-6 y C, fibra, ácido fólico, niacina y potasio. Por su parte, la sandía está cargada de vitamina A sana, B-6 y C, así como la tiamina.
Los cítricos -naranjas, mandarinas y pomelos- contienen un alto grado de vitamina C, un componente conocido por su capacidad antioxidante. Además, debido a su alto contenido en proporción al agua, aumenta la hidratación.
Eso sí, al darle este premio ocasional al perro, recordá sacarle la cáscara y las semillas.
La banana: tiene potasio y vitaminas C y D, que benefician a los huesos y al corazón.
Las verduras, una buena alternativa
Por Sergio Gómez (veterinario)
Hay una gran variedad de verduras que se le puede dar a nuestro perro, pero es importante recordar que hay que tener cuidado en los cachorros ya que su tracto gastrointestinal no está completamente desarrollado, por lo que puede causarle vómitos o diarrea.
Pueden comer verduras de hojas verdes, como espinaca y lechuga, siempre bien troceadas para evitar que queden atascadas en la garganta. También zanahoria sin pelar, que ayuda a la limpieza dental de manera mecánica. En perros con problemas de constipación se recomienda añadir calabaza hervida a la dieta.
Bajo ningún punto de vista hay que darles cebolla, ajo o palta, ya que son tóxicas. Si bien los perros son carnívoros, la incorporación de estas verduras en cantidades moderadas a su dieta es una buena alternativa. Sobre todo si su comida principal es el alimento balanceado de no muy buena calidad, sirve como complemento.