Sofía Gala Castiglione, la hija de Moria Casan, y el hijo menor de la cantante Lía Crucet, Ezequiel, protagonizaron una noche de descontrol que los llevó a ser noticia.
En la madrugada del lunes personal de la Comisaría 19 llegó hasta el departamento de Sofía luego de recibir y constatar una denuncia alrededor de las 5 de la mañana. A la actriz se le labró un acta de contravención por ruidos molestos provenientes de su domicilio, en donde había un festejo que duró hasta la salida del sol.
La artista será citada a declarar en el Juzgado Contravencional de Faltas. El denunciante, Gonzalo, detalló ante las autoridades policiales que tocó el timbre del cuarto piso y habría establecido un contacto con la actriz, quien le dijo: “Bueno, labre el acta, yo después me haré cargo”, según contaron en Nosotros a la mañana.
Por su parte, el más joven de los Crucet, Ezequiel, a diferencia de la hija de Moria Casán, fue detenido por una razón muy diferente. Fue en el marco de un procedimiento realizado por la Policía de la Ciudad de Buenos Aires en una fiesta electrónica en Costa Salguero, donde tocaba el DJ holandés Armin Van Buuren. Junto con otras 19 personas, el joven fue llevado a la comisaría.
Según los periodistas de Buenos días América, tenía al momento de la detención “cuatro pastillas amarillas, drogas sintéticas, un tubo celeste y nueve cigarrillos armados de marihuana”. Luego del operativo, diez de los sospechosos recuperaron la libertad pero Ezequiel quedó pegado a quienes tenían drogas en su haber.
¡Nene malo!: Ezequiel tenía en su haber más de lo suficiente para consumo personal.
La nena no para: Sofía Gala sólo frenaría los festejos “con un acta en mano”. Así se lo advirtió a su vecino.