Después de una reunión de más de dos horas entre Futbolistas Argentinos Agremiados y los capitanes de los equipos, los jugadores confirmaron el paro y aseguraron que mañana no arrancará el fútbol.
Al salir, los futbolistas no dijeron una palabra, excepto Fabián Cubero, quien aseguró ante las cámaras que no jugarán "hasta que no esté depositada la plata".
"La decisión es retener tareas por la razón de que no se han podido cancelar las deudas con los futbolistas y venimos reclamando desde el 3 de enero", aseguró Sergio Marchi, representante de Agremiados, en comunicación con la prensa.
Ahora resta saber si las autoridades de la AFA obligarán a los clubes a presentar juveniles para que se dispute la fecha del fin de semana.