Los ojos limpitos evitan infecciones

Hay que estar atentos a la higiene ocular de nuestros perros para prevenir o para curar.

Limpiar los ojos de nuestro perro es algo realmente importante, ya que hay muchos factores que pueden llevar a que se irriten. Por ejemplo, cuando asoma la cabeza por la ventanilla del automóvil (en una situación que a él lo pone contento, aunque no es lo más recomendable desde lo vial), es muy probable que por efecto del viento que le pega de frente le ingrese polvo y se acumule en sus ojos. También puede haber momentos de irritación ocular producto de arañazos causados por otros animales domésticos -ya sea jugando o en alguna pelea- y sin dejar de mencionar las numerosas infecciones en los ojos que son causadas por bacterias y que pueden tratarse con antibióticos.

¿Qué hacer para mantener limpia una zona tan delicada y sensible como los ojos? Primero, antes de comenzar a limpiar, es importante tratar de identificar si hay una infección en progreso o si es sólo suciedad. La más común de las infecciones es la conjuntivitis, cuyos síntomas incluyen enrojecimiento y secreciones líquidas verdes o amarillas. En este caso, hay que ir al veterinario para que él medique según corresponda.

Siguiendo con la limpieza y el mantenimiento, se pueden usar las tijeras embotadas para cortar el pelaje alrededor de los ojos. Los vellos, a veces, frotándose contra el ojo, depositan bacterias que pueden terminar causando infecciones. También se pueden enjuagar los ojos del perro con gotas veterinarias estériles: esta acción tiene el propósito de eliminar la mucosidad del ojo, ya que las bacterias se alimentan de moco. Si observamos un exceso de secreción o pus, hay que usar algodón, gasa estéril o un paño de algodón humedecido con agua tibia –también se puede usar manzanilla o productos específicos para la limpieza ocular de los perros– y frotarle la zona con suavidad. Si tiene los ojos muy hinchados, hay que tomar un paño, mojarlo con agua tibia o manzanilla, exprimirlo y aplicarlo como una compresa durante cinco minutos.

Consulta a mano: Es importante advertir si el perro está en un proceso infeccioso para dar pase al veterinario.

En caso de infección, ir al veterinario

Por Sergio Gómez (veterinario)

La conjuntivitis es la inflamación de la membrana mucosa que cubre los párpados y parte del ojo, y afecta tanto a perros como a gatos, principalmente en una edad joven. Los signos más comunes son una coloración rojiza de la mucosa y una secreción ocular que puede ser tanto transparente como blanca o amarillenta o, en ciertos casos, verde. Si bien todos los perros pueden contraer conjuntivitis, hay algunas razas que están más predispuestas a esa patología, por ejemplo las que tienen pliegues faciales como el caso del chow chow. ¿Cómo se contrae la conjuntivitis? Las causas son infecciones bacterianas, virales o parasitarias, malformaciones de los párpados, golpes o irritación por polvo en animales alérgicos. Atención: no se deben usar colirios humanos. La limpieza con té puede ayudar, pero no cura. Por eso es importante que acudas a tu veterinario para que realice un correcto diagnóstico y tratamiento.