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Carina es mamá de uno de los estudiantes del CPEM 12 escrachados como abusadores, cuyo nombre no será difundido por tratarse de un adolescente de 17 años. La mujer se puso en contacto con LM Neuquén para "limpiar" el nombre de su hijo, quien, asegura, no hizo ninguna de las cosas de las que se lo acusó en el escrache masivo que tuvo lugar en la escuela el pasado lunes 25 de octubre.
Cabe recordar que el pasado martes 26, los estudiantes de la institución de calle Matheu al 100 procedieron a cortar la calle para exponer los presuntos abusos y acosos que se daban entre integrantes del alumnado y para relucir la falta de respuestas que aseguran que tienen por parte de los directivos del establecimiento.
"Hay un grupo de unos 10 chicos acusados por diferentes situaciones: desde manoseos y acoso, hasta invitar a chicas de primer año a estudiar en un lugar privado, siendo varones de quinto, o enviando imágenes íntimas. Y esto le pasó a casi todas las mujeres del colegio", expuso en ese entonces uno de los estudiantes y vocero de la movida que se generó y replicó en medios locales.
Asimismo, puertas adentro de la escuela, el lunes se realizó un escrache masivo con nombre y apellido de cada uno de los adolescentes señalados y de que se los acusaba de haber hecho, a través de las denuncias recibidas en un "buzón anónimo" implementado por los propios estudiantes. Las identidades de los acusados también fueron expuestas en redes sociales.
El principal pedido del alumnado consistía en que las víctimas recibieran acompañamiento de los directivos y que se garantizara el acceso a la Educación Sexual Integral (ESI) para reeducar a los acosadores/abusadores. Asimismo, el reclamo también llegó a las puertas del Consejo Provincial de Educación y fue así que desde el organismo se resolvió separar a los directivos al día siguiente del escándalo.
No obstante, Carina sostuvo a LMN que, al menos en el caso de su hijo, las acusaciones son una mentira más como parte del acoso que recibe hace meses. "Todo esto empezó con acoso que mi hijo recibía desde agosto. Él entró en tercer año al colegio. Tenía dos chicas amigas, una le decía a él que le diera un beso a la otra y él se negó porque tenía novia, en ningún momento salió ni pasó nada con ninguna de ellas. Ahí empezaron a surgir rumores de que él dijo esto, que dijo aquello, que habló mal de aquel, que vende droga, de todo. Fue increíble", relató la mujer sobre los conflictos que comenzó a tener su hijo de 17 años en la escuela y que incluso fue agredido físicamente en una oportunidad.
Siguiendo sus palabras, cada nuevo problema motivó una reunión con los directivos. Hubo mediaciones con la intervención de asesoría de la institución, firmaron actas en cada oportunidad y a la familia se le prometió que los directivos estarían atentos.
La preocupación de Carina llegó a un nuevo nivel cuando su hijo le comentó, a inicios de octubre, que había escuchado una conversación de sus compañeras en que hablaban de "bajarlo", lo que motivó una nueva reunión en la escuela.
"Me dijeron que todo iba a estar bien, que no me preocupe, que ellos lo iban a vigilar e iban a tener ojos por todos lados y pasó esto. El lunes (25) mi hijo apareció en un cartel con una lista de siete chicos señalados como abusadores", recordó.
Señaló que "la revuelta ese día dentro del colegio fue terrible", que el alumnado tomó las instalaciones y los directivos y preceptores no hicieron nada para frenarlo. La mujer incluso detalló que su hija más pequeña fue agredida y amenazada por alumnas de quinto año cuando la vieron retirando un cartel con la foto de su hermano.
Respecto a las acusaciones que recibió su hijo, aseguró que son falsas y algunas hasta carecen de sentido. "Una de las cosas que leyeron de él fue: 'Acosa a mi hermana desde primer año'. Él ni siquiera iba a esa escuela en primer año", sostuvo indignada.
En este sentido, sostuvo: "Mi hijo quedó recontra sucio. Yo no puedo defender a los otros chicos porque no los conozco, pero conozco a mi hijo. Es terrible todo esto, mi hijo está encerrado en la casa, no puede salir a ningún lado, no ha ido a clases desde entonces".
A raíz del escándalo, Carina se acercó a varias dependencias judiciales y educativas y, finalmente, pudo radicar una denuncia policial en la Comisaría Primera, en la que dejó constancia de los problemas que tenía su hijo en el colegio desde agosto hasta terminar siendo escrachado.
Al día siguiente, se presentó en el colegio para exigir copias de las actas firmadas y fue allí que pudo tener un primer contacto con autoridades del CPE. "Los directivos estaban en una reunión tratando el problema del grupo de chicas que se sintieron incómodas o fueron abusadas por un grupo de chicos del colegio y cómo arreglar la situación. Cuando yo lleguéo con toda la información de mi hijo, las supervisoras no lo podían creer, que esto ya el colegio lo sabía y que a él lo acusaban. Estaba todo en actas y no hicieron nada para proteger a nadie. Así que se llevaron las actas para investigarlas", confió. Al día siguiente de esa reunión, se informó oficialmente que los supervisores quedarían a cargo.
Por otro lado, confió que pudo hablar con otros padres de adolescentes escrachados, quienes también consideraban tomar la vía legal por lo ocurrido, convencidos de que son todas acusaciones falsas las que sus hijos sufrieron. Incluso, trascendieron imágenes y audios en que algunos de ellos recibieron disculpas aunque de manera privada, por lo que están exigiendo que alguien salga a aclarar el asunto.
En el caso del hijo de Carina, de parte de la escuela "la única solución que le dieron fue mandarle la tarea virtual", para evitar que asista al establecimiento y quizás se generen ríspideces. "Ellos están alimentando el acoso porque al final mi hijo y mi hija no pueden ir más al colegio, mi hijo no va a poder ir a recibir su diploma. Esto es el país del revés", expresó.
No descartando que algunas de las tantas acusaciones leídas en esa jornada sean ciertas, manifestó: "Si realmente alguno de esos chicos abusó de chicas, las cosas se tendrían que haber hecho distinto y los directivos tendrían que haber acompañado".