“Siempre pensé que Vilma Palma e Vampiros era para toda la vida”, decía a La Nación en 2012 Mario “Pájaro” Gómez, al celebrar los 20 años de la icónica banda de los 90, creadora de hits que quedaron resonando en el inconsciente colectivo. No se equivocaba. Más allá de los altos y bajos y un paréntesis en los escenarios, la agrupación mantiene viva la llama y viene a la región para celebrarlo.
Mañana a las 23:30 se subirá al escenario de Pirkas Plottier para coronar el 2017 a pura fiesta, con clásicos inoxidables que prenden en los coros del público festivo y, por qué no, nostálgico.
Con la promesa de una nueva placa para el año entrante, el Pájaro Gómez, Gerardo “Largo” Pugliani, Carlos “Oveja” González, Karina di Lorenzo, Pablo Cejas, Fabiana Díaz, Martín Cura y Lucho Cristini repasarán los temas más emblemáticos de su trayectoria musical, compuesta por once discos de estudio. Sin dudas, “La pachanga”, “Auto rojo”, “Bye Bye” y “Un camino hasta vos” dirán presente en el repertorio.
“Mi sentido en la vida es lo que estoy haciendo, es cantar. Vine al mundo para esto. Cuando tenía seis años le comenté a mi mamá que quería cantar, y mi mamá, que está en el cielo en estos momentos, me mandó a freír churros, pero bueno, a mí me gustó la idea y hasta empecé a cantar en un coro en la primaria. Después muté, hasta que me puse a estudiar batería. Cuando tenía 15 años participé de muchas bandas en Rosario, toqué la bata hasta que volví a cantar, así de caradura que soy. El sentido de la vida para mí es eso, ver a la gente en los shows cómo te cantan las canciones, cómo te estiran la mano, cómo te quieren pedir un autógrafo, sacar una foto, ver tanta gente acá y en el mundo que nos sigue. Es eso estar de gira, tener una banda, subir al escenario y cantar, es el momento más lindo de todos. Creo que el sentido de la vida para mí es eso: estar de gira, tener una banda y cantar. Ser el cantante en Vilma Palma e Vampiros”, sentenció el Pájaro, quien junto con Jorge Risso creó el grupo tras la disolución de Identi-Kit, banda en la que oficiaba de cantante y baterista, fundamentalmente.
“En septiembre de 1990 nos constituimos como banda y ahí empezamos. Tuvimos un under muy corto y ya empezamos a grabar tres o cuatro temas”, recordó Gómez en una nota de Infobae.
Con el nuevo proyecto, dejó los platillos para ser la voz y el líder del grupo rosarino. Los temas salían en pocos minutos. “Jorge me dijo ‘¿por qué no cantás vos?’. Me puse a cantar y empezamos a componer con él. Con ‘La pachanga’ Gustavo empezó en el teclado con el ‘pam, pam’ del principio, yo me puse a tararear y ahí dije ‘¡pará!’, y la fuimos sacando. Después se vino la parte del rap, fue en dos minutos”, contó el músico, al tiempo que reveló quién era el Pelado al que en la canción le pide “¡no pares nunca más!”. “Es Edgardo Mancinelli, un DJ de Rosario muy conocido que nos empezó a dar difusión desde los comienzos. Un gran amigo. El ‘dale, Pelado’ era de alguna manera ‘dale, Pelado, seguí poniendo música’”, explicó sobre el hit que prendió hasta en las hinchadas de fútbol.
Reinventarse
Luego de conquistar escenarios en varios países de Hispanoamérica y lanzar siete discos en los que combinaron diferentes géneros como flamenco, pop, reggae, rock y funk, en 2001 anuncian la disolución de Vilma Palma. Gómez y Pugliani viajaron a Estados Unidos y grabaron Vuelve a comenzar (2002). En el 2004, los músicos regresan a su Rosario natal para establecerse definitivamente, lo que deriva en el retorno de varios integrantes originales del grupo y en un nuevo álbum: Histeria. Luego llegó la celebración de los 20 años con 2010 y Agarrate fuerte en 2012.
Más allá de los vaivenes en su carrera, Vilma Plama e Vampiros siempre se mantuvo activo y más allá del paso del tiempo, inexplicablemente, el fenómeno nunca desapareció. Para el músico, el secreto fue “seguir tocando juntos más allá de las diferencias”.
“En el 2006 se empezó a dar vuelta un poco la tortuga. Me deja un poco perplejo porque acá nadie forzó, o fue a poner plata. Se dio solo, no sé si es porque hubo que tomar un tiempo para que la gente madure y se dé cuenta de que le gustaba la banda o porque se alinearon los planetas. Ojo, soy consciente de que nosotros no podríamos hacer un River ahora, sé la realidad”, reconoció.
“Todavía es muy fuerte que la gente nos siga escuchando después de casi tres décadas de estar armados como banda, que se sepan todas las letras. Cuando hacemos ‘Fernet con coca’ o ‘La pachanga’ se vuelve loca. La sensación es de felicidad y bendición. Eso es lo que te da fuerzas”, destacó.
No paran nunca más
Comprometido con la premisa de mantenerse activo, Vilma Palma e Vampiros trabaja en un nuevo disco que renovará su repertorio después de Agarrate fuerte (2012).
“Se va a llamar Boomerang, que es uno de los temas”, anticipó Gómez. “Lo grabamos en Miami. El primer corte puede llegar a ser un tema que se llama ‘Carcamán’, ¡y espero que no se rían!”, dijo con humor. “Suena muy bien, es muy actual. Es Vilma pero algo remozado. Y vamos a ir despacito, por partes”, sostuvo, dejando entrever el modo con que encararán la propuesta.
Despedir el año con “La pachanga” y otros clásicos
Fiesta retro. Los integrantes de Vilma Palma e Vampiros prometen una noche llena de alegría con acordes pegadizos que siguen convocando. La cita es mañana a las 23:30 en Pirkas Plottier. Las entradas (400 pesos) se venden en boletería, Saturno Hogar y Viaticket.