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Más de 20 mil alumnos neuquinos egresarán en pandemia, sin diploma presencial ni el abrazo con sus compañeros. Cerca de 12 mil chicos cursan séptimo grado en la virtualidad, al igual que unos 10 mil estudiantes del último año del secundario. Para ellos, a dos meses de concluir las clases, la chance de volver al aula está cada vez más lejos.
El 2020 dejará su marca en la historia de Neuquén como el primer año en que una promoción completa de niños y jóvenes terminará la escuela sin el folclore que rodea el fin de un ciclo. No se verán los típicos especuladores que llegan con las faltas al límite o los olvidadizos que completan la carpeta a última hora. Tampoco habrá reclamos de hora libre para los que se salvaron del recuperatorio ni festejos ruidosos en los pasillos por una etapa de la vida que queda atrás.
En el Ministerio de Educación neuquino hicieron un relevamiento de los alumnos en condiciones de egresar este año, que tendrán prioridad para el regreso a las escuelas, pero manejan los números con hermetismo. No quieren generar expectativas, porque aún no hay fecha ni certezas sobre la vuelta al aula.
Los datos públicos en Educación son de 2019, aunque permiten graficar el universo de chicos que tendrá su colación en medio de la pandemia. El año pasado, en la provincia, había 233 mil alumnos entre todos los niveles y modalidades. De ellos, unos 20 mil estaban en condiciones de egresar, divididos entre los que terminaban séptimo grado, los adolescentes de quinto y sexto año de media y los adultos que completaban sus estudios en una nocturna.
No hay definiciones sobre la evaluación y la inserción en el próximo ciclo del sistema. Por ahora, el gobierno provincial no analiza volver a clases en las aulas.
En las escuelas primarias, durante 2019, eran 83.901 estudiantes. Sobre esa matrícula, el 14 por ciento estaba por finalizar séptimo, 11.461 chicos. En media, 51.695 jóvenes cursaron el año pasado y, dentro de ese universo, un 13 por ciento estaba próximo a egresar: 5082 alumnos de quinto año en los CPEM y otros 1621 de sexto en las técnicas.
A ellos se suman otros 2 mil egresados de las escuelas de adultos. Representan el 11 por ciento de la matrícula, que en 2019 se dividía entre 2800 estudiantes de primaria y 16 mil en nivel medio.
La cantidad de alumnos primarios y secundarios de Neuquén crece alrededor de un 2 por ciento por año. En 2016, hubo 17 mil egresados entre ambos niveles; un año más tarde eran 18 mil, en 2018 volvieron a ser 18 mil y, para 2019, llegaron a 20 mil.
En los años previos, para esta época, los estudiantes empezaban a planificar el acto de colación junto a sus familias y docentes. En media, era el momento de buscar los vestidos y trajes de egresados, reservar salones y preparar el viaje. En séptimo grado, llegaba la hora de definir si convenía el CPEM o una técnica y juntar la plata para las medallas y remeras.
Los más de 20 mil chicos neuquinos que egresarán en pandemia se perderán esa experiencia. Cuando se cerraron las escuelas, en marzo, nadie pensó que esos chicos llegarían a la primavera en la virtualidad. Sin embargo, empezó octubre y aún no hay fecha para reabrir los colegios.
Según el calendario oficial, quedan 50 días de clases, hasta el 23 de diciembre. Son poco más de dos meses, en los que difícilmente se vuelva a la normalidad. Por ahora, el único plan es un regreso modesto, con un puñado de localidades y grupos reducidos. Este fin de año, miles de estudiantes neuquinos vivirán un egreso muy distinto al que habían imaginado.
Lo que se perdió esta promoción
Sin viajes de fin de curso
Los viajes de egresados siguen sin una fecha certera de reanudación. Ante la incertidumbre, algunas empresas del rubro ofrecen reprogramar la escapada para 2021 o devolver el dinero que invirtieron las familias. Además de los plazos, la pandemia también obligó a los jóvenes a cambiar de destino. Esta vez, será difícil pensar en Camboriú o Florianópolis y es más probable que se pueda viajar dentro del país a Bariloche, Carlos Paz o la costa atlántica.
Vida comunitaria cero
La pandemia arrasó con la vida comunitaria de las escuelas. Además de los actos de egreso y las ceremonias en las fechas patrias, los estudiantes este año se perdieron el festejo de su día, que coincide con el inicio de la primavera. En lugar de campamentos, faltazos a clases y fiestas en las zonas costeras, los chicos debieron celebrar en casa o la plaza, con los más cercanos. Los municipios controlaron que no se juntaran los alumnos.
La vuelta será dual, gradual y parcial
La única certeza para reabrir los colegios es el plan Camino a la Escuela, que presentó el gobierno en julio. Contempla que el regreso a las aulas está condicionado por la circulación del virus y que las primeras experiencias presenciales se harán en localidades pequeñas, con grupos de menos de 15 alumnos y una modalidad dual, que combine el cara a cara con las pantallas.
De la presentación participó el gobernador Omar Gutiérrez, junto con las ministras de Educación, Cristina Storioni, y Salud, Andrea Peve. Mostraron una escala del 1 al 5, para calificar el estado epidemiológico de cada municipio, y explicaron que primero se reabrirán las escuelas de las localidades del primer estadio, que no tengan casos activos de COVID-19.
Dijeron que les darán prioridad a los últimos años de primaria, secundaria e institutos de formación docente. Las clases tendrán un horario acotado, con ingresos y egresos alternados para no saturar el transporte público.