El título de la película hace referencia a una leyenda china: cuenta que un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar ni circunstancias. El hilo se puede estirar o contraer, pero nunca romper.
Manuel (Vicuña) y Abril (Suárez) luego de conocerse en un avión quedan flechados instantáneamente, sienten que son el uno para el otro. Su destino está escrito.