Las autoridades consideran que de este modo, no se atentará contra de los derechos de las personas que se encuentran actualmente desaparecidas y que, según creen, las mafias podrían aprovechar para cremar y eliminar pruebas, sin que esto llame la atención en el contexto de muchos cadáveres incinerados por el Covid-19.
El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, fue categórico al afirmar que su país no sólo sufre una crisis de sanidad por la pandemia sino que también “una crisis de desaparecidos”.
Dijo que “en un país donde existen desapariciones forzadas, hay una Ley de Víctimas que contempla que la cremación por COVID-19 no debe ocurrir porque en todo momento se debe tener la posibilidad de buscar a los desaparecidas”.
Y agregó que la Guía de Manejo de Cadáveres entró en vigor el martes, por lo que los criterios, pensados para las fases 1 y 2 de la contingencia, aún no fueron implementados. Uno de estos criterios establece: “La disposición final del cadáver será lo más pronto posible, preferiblemente mediante una cremación”. Pero esta medida fue criticada y ahora el gobierno mexicano metió marcha atrás por respeto a los desaparecidos.