Al menos dos leonas se escaparon la noche del jueves de este parque de 117 km2, en el que conviven gacelas, rinocerontes y búfalos a menos de 7 kilómetros de los rascacielos del centro de la capital keniana.
Presión
La parte norte del parque, que da a la ciudad, está cerrada pero no así el lado sur.
El objetivo es permitir a los animales, en particular los herbívoros, desplazarse para encontrar nuevos pastos en función de los períodos del año. Sin embargo, la presión inmobiliaria y agrícola es cada vez mayor en las inmediaciones del parque, y perturba las rutas migratorias tradicionales de los herbívoros y por extensión los desplazamientos de los carnívoros que buscan a sus presas.