"Veo tanta pobreza y veo tanta necesidad y veo esos señores pobrecitos que van llevando un carrito", contó la diva, y después agregó: "A veces me asomo a las 3 de la mañana y vi a un señor con un carrito que lleva a un chiquito, y dije 'esto es inhumano, esto es una vergüenza'".
"Yo soy una privilegiada. He vivido bien toda mi vida, he trabajado muchísimo, pero yo no dejo de conmoverme", señaló la Chiqui, para luego consultarle muy angustiada a Triaca: "¿Es posible que todo eso se solucione?". En ese momento, el funcionario le respondió de manera contundente: "Es un país fantástico y lo vamos a lograr, pero con tiempo. Yo trabajo para que eso pase. Es un desafío y por eso me involucro".
Mirtha finalizó la charla con una frase de Confucio, un antiguo pensador chino: "En un país bien administrado avergüenza la pobreza", y luego sentenció: "Por eso hay que pedirles que devuelvan toda la plata a estos sinvergüenzas".