También se habrían encontrado irregularidades en la situación laboral de las mujeres, por lo que se impusieron fuertes multas a los propietarios de los locales nocturnos. Sin embargo, no se produjeron detenciones ni clausuras de los cabarets.
Al igual que en procedimientos anteriores realizados en estos locales, se detectaron irregularidades en la documentación de las trabajadoras sexuales, quienes en su mayoría serían extranjeras. Algunas de ellas estarían con visas de turistas vencidas y otras sin la documentación necesaria para ejercer de alternadoras en dichos locales. Por esta situación, se aplicaron fuertes multas, que rondarían los 50 mil pesos.