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Fernando Cerimedo rompió el silencio: la carta del exasesor de Milei donde rechaza las acusaciones

El principal sospechoso del ataque a Nadia Beller describió como "de amistad" su vínculo. Se definía este viernes la situación procesal.

Fernando Cerimedo rompió su silencio desde las celdas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Santa Cruz de la Sierra. En la antesala de la audiencia de medidas cautelares que definirá su situación procesal, el exasesor de Javier Milei dictó a su abogada Margarita Arce una carta abierta en la que buscó desacreditar las acusaciones que pesan en su contra.

En la carta, Cerimedo negó que durante los allanamientos se le hubiera encontrado un millón de dólares, rechazó haber intentado huir de Bolivia y desmintió haber convocado a Nadia Beller al lugar donde fue atacada.

"No tuve contacto con las personas que se comunicaron con ella", sostuvo, en referencia directa a la hipótesis fiscal que lo señala como el que habría alentado a Beller a concurrir al Swissôtel de Santa Cruz de la Sierra, donde dos hombres disfrazados de repartidores le dispararon el 17 de agosto.

En su declaración ante la Fiscalía, Cerimedo describió el vínculo con la víctima como una relación basada en la confianza y el respeto: "Tuvimos una relación más de amistad, con ética y respeto". Aseguró que conoció a Beller en octubre de 2025 a través de un amigo en común, en el marco de una campaña universitaria en Santa Cruz.

Sobre la jornada del ataque, dijo que la vio por última vez ese lunes 17 de agosto y que ella le había anticipado que iría al hotel Viru Viru. Al día siguiente, según su versión, tomó un vuelo hacia La Paz durante las primeras horas de la mañana. Con ese argumento intentó desvincularse de cualquier participación directa o indirecta en el ataque.

La imputación fiscal contra Cerimedo y el pedido de seis meses en Palmasola

La versión de Cerimedo choca frontalmente con la de la Fiscalía. Las fiscales Yolanda Aguilera y Herlan Rodríguez Cuevas encuadraron la causa bajo la figura de feminicidio en grado de tentativa, un delito que en la legislación boliviana prevé hasta treinta años de prisión sin derecho a indulto.

Su hipótesis sostiene que el ataque habría sido planificado a distancia mediante comunicaciones telefónicas con los ejecutores materiales, y que fue Cerimedo quien alentó a Beller a concurrir al lugar del ataque a partir de mensajes de terceras personas que decían tener información que ella necesitaba.

La Fiscalía solicitó seis meses de prisión preventiva en la cárcel de Palmasola, uno de los principales establecimientos penitenciarios de Bolivia, argumentando riesgo de fuga y la falta de residencia o trabajo acreditados en el país..

Nadia Beller, la víctima, volvió a acusar a Cerimedo desde su convalecencia. En declaraciones recientes, la abogada de 33 años confirmó que está embarazada del exasesor y reiteró que fue él quien ordenó el ataque para silenciarla antes de que revelara información sobre presuntos actos de corrupción vinculados a la familia del presidente boliviano Rodrigo Paz.

El parte médico que descartó la hipótesis de "autoatentado" sostenida por la defensa de Cerimedo y la detención de dos sospechosos por la Policía boliviana son las pruebas más recientes que complicaron la situación del imputado.

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