Los ángeles
El actor británico Kenny Baker, quien se hizo famoso por encarnar al androide R2-D2 en seis de las siete películas de la saga Star Wars y por sus 112 centímetros de estatura, murió a los 83 años después de una larga enfermedad.
La noticia llegó a los medios gracias a un comunicado que emitió su familia y que publicó el medio The Guardian.
“Cuando era pequeño le dijeron que no llegaría a la pubertad y al final vivió una vida plena. En los últimos años estaba enfermo, así que lo esperábamos (el momento de su muerte)”, declaró la sobrina del actor, Abigail Shield.