Primero se abocó a estudiar Derecho, pero luego se dedicó de lleno a su gran pasión por el séptimo arte.
Su opera prima, Se permettete parliamo di donne, se estrenó en 1964, y con el tiempo de convirtió en uno de los máximos exponentes de la "commedia all'italiana". En la cinta actuaron Nino Manfredi y Marcello Mastroianni como protagonistas.
Scola se adjudicó el premio al mejor guión en el Festival de Cannes en 1980 por La terrazza.
Uno de sus films más contundentes fue Feo, sucios y malos por la jugada temática y estética. Los 70 fueron la gran década de Scola. En la película contó nada menos que una historia de urgencias a través del retrato de una familia típica de la Italia profunda.
Vittorio Gassman, Sophia Loren y Monica Vitti fueron algunos de los actores que trabajaron bajo sus órdenes.
Antes de partir dijo: "El cine es un trabajo duro, pero se puede enviar a algunos mensajes riendo y bromeando, alguna postal con una observación determinada sobre el mundo. La película es como un foco de luz que ilumina las cosas de la vida".