Un joven de 16 años murió en Entre Ríos tras jugar a la Ballena Azul. Estaba internado desde fines de mayo.
Fausto, la víctima, había querido quitar la vida luego de jugar a la Ballena Azul.
"Gracias a todos por el apoyo incondicional...pero se nos fue", escribió el hermano de Fausto en su cuenta de Facebook.
Según informa El Once, la madre fue quien encontró al chico en una "situación desesperante" en su casa en El Palenque.
El joven le había pedido a su madre unos auriculares, pero se los devolvió porque no andaban. Y fue a su cuarto a acostarse. A los pocos minutos, ella empezó a escuchar ruidos y voces, como si alguien hablara en la casa. Al chico le hicieron todas la reanimaciones cardíacas.
Fue trasladado al hospital de Cerrito y luego a Paraná, donde falleció.