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"¡A este cuerpo le falta tierra, compadre!": la anécdota que resume a Vicente Godoy a tres años de su partida

Se cumplieron tres años de la desaparición física del ex intendente de Las Ovejas y un reconocido historiador del Alto Neuquén eligió recordarlo con un relato de estas tierras que él mismo compartía.

A veces las palabras escasean para recordar a un reconocido vecino y político. A tres años del “escape” de esta vida del querido Vicente Godoy, eso les pasaba a muchos en Las Ovejas. Hasta que apareció la historia justa.

Fue el reconocido historiador del norte neuquino Isidro Belver quien eligió recordarlo en este tercer aniversario de su muerte, ocurrido el 18 de agosto de 2023, con una anécdota que varias veces había comentado con el propio Vicente y que hoy cobra una fuerza poética enorme para explicar su huella, su esencia y su legado.

Belver tituló su recuerdo con la frase que le da origen a todo: “¡A este cuerpo le falta tierra, compadre!!!!”

Y contó la leyenda:

Había fallecido en Invernada Vieja un “cacique” de esos a los que les cuesta desprenderse del mundo que supieron rodearse. No había paliativos, solo dolores, prevenciones, miedos, quejas de un mal desenlace que no llegaba. Entonces, según incontrolables tradiciones y consejos de viejos, algún comedido proponía a los más amigos, casi como un secreto solo para grandes ocasiones: “Fulanito necesita tierra. Lo llama y algo lo tiene atado”.

La solución era sencilla y ancestral: envolver el cuerpo semidormido del enfermo en una manta y con cuidado depositarlo al pie de la cama, reposando directamente sobre la tierra del piso. Lo dejaban ahí, con una oración, esperando. Al rato largo volvían, lo subían a la cama, lo arropaban y se quedaban acompañándolo. Cerca de la medianoche, tras un largo y expresivo suspiro en medio de los rosarios, el enfermo ya era un ente del Universo, acoplado al eterno girar de las almas libres.

Isidro Belver dijo que él mismo pudo constatar esa ceremonia en 50 años de “alta neuquenidad” en dos casos más, uno como ayudante directo del efecto descanso en tierra. Y que esa historia siempre enlazaba con sus charlas con Vicente.

Porque Vicente hacía política igual

Con ese espíritu intuitivo y práctico que lo caracterizó, cuando lo habitual no funcionaba, él sellaba el asunto: “Quizá nos hacen falta diversas formas de militancia, de contacto, de bajar a tierra, de tener contacto con las raíces, respirar el intenso olor a humedad del suelo, sin intermediarios”.

No necesariamente para morir, expuso Belver interpretando su pensamiento, sino para dar un descanso, un suspiro, un aliento que puede ser de nueva vida o de una situación diferente, un cambio o un desenlace que siempre es mejor que la inacción y la espera dolorosa e incierta.

Y así fue su propio final, su último toque a tierra: visitar amigos, comer con amigos, conocer y alegrarse con actividades de amigos, compartir momentos y alegrarse por lo que se venía para ellos. Y luego, en la soledad de su ambiente de trabajo, sin molestar a nadie, dejó su adorada “Tierra de las cuatro banderas” en manos de lo mejor de Las Ovejas, su gente, sus únicos herederos. “La tierra, siempre la tierra”, cerró Isidro su conmovedor recuerdo.

Su trayectoria

Vicente Godoy nació el 5 de octubre de 1971 en Las Ovejas, hijo de Morelia del Carmen Soto y José Vicente Godoy, el sexto de 11 hermanos. Hombre de la democracia y dirigente del MPN, fue intendente en cuatro períodos: 1999-2003, 2003-2007, 2015-2019 y desde 2019. Le tocó ser el primer intendente electo del municipio de segunda categoría, tras la jerarquización de 2019, y había sido reelecto para el período 2023-2027, el quinto mandato que el destino no le permitió asumir.

Siempre cerca de su gente, gestionó proyectos educativos, culturales, turísticos y productivos, con una mirada regional puesta en el Alto Neuquén y en la integración con Chile, siendo impulsor de la apertura del paso Minas-Ñuble.

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