Abundante agua, pero nuevos riesgos de incendios: Lo que El Niño traerá a Neuquén en verano

Un escenario para algunos inesperado suma un punto de preocupación ambiental. El alivio de las cuencas por la disponibilidad hídrica.

El fenómeno climático El Niño–Oscilación del Sur (ENOS), al que algunos prefieren asignarle el apelativo de “Súper Niño” por las graves consecuencias que ocasiona por estas horas en el Litoral con crecidas extraordinarias de los ríos; y en Mendoza con precipitaciones intensas, trae un panorama dispar para el verano neuquino en materia climática.

Las buenas noticias, si se puede decir que hay algo bueno en un fenómeno avivado por el cambio climático, están dadas por la importante disponibilidad de agua para la venidera época estival en las cuencas de los ríos Colorado, Limay, Neuquén, según los informes recientes de la AIC y del COIRCO, respectivamente. El panorama en ese sentido es alentador para los requerimientos de riego y consumo.

En cuanto al clima proyectado para el verano 2026/2027 en la provincia del Neuquén y la Norpatagonia, los organismos meteorológicos lo clasifican en la categoría moderadamente seco a seco, caracterizado por escasas precipitaciones estivales, baja humedad relativa y una elevada probabilidad de temperaturas medias superiores a los promedios históricos.

No obstante, a pesar de esta aridez ambiental, la disponibilidad real de agua para riego y consumo humano está plenamente garantizada durante la temporada 2026/2027.

Sin embargo, desde el Instituto Nacional del Agua (INA) y del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se previno que el gran volumen de vegetación (pastizales y matorrales) que creció durante la primavera por el aumento de humedad terminará secándose rápidamente en diciembre y enero, transformándose en una “abrumadora carga” de combustible fino.

El “efecto masa vegetal” (denominado técnicamente en ecología de incendios como acumulación e incremento de la carga de combustible fino y mediano) constituye el factor de mayor dinamismo hidrometeorológico y riesgo ambiental para el verano 2026/2027 en la provincia del Neuquén y la Norpatagonia, sostienen los estudios difundidos durante las últimas semanas.

Indicaron que, a diferencia de las temporadas signadas por sequías continuas (como ocurre durante los eventos La Niña), los inviernos y primaveras dominados por un evento El Niño de intensidad fuerte a muy fuerte generan un comportamiento paradójico: la humedad inicial no neutraliza el riesgo de fuego, sino que lo posterga y multiplica en magnitud.

En cuanto a los datos que manejan los pronosticadores de los planes de manejo del fuego, el período de máximo riesgo se concentrará críticamente en el tramo enero–marzo de 2027, coincidiendo con la máxima afluencia turística en la provincia, especialmente en la zona cordillerana.

En resumidas cuentas, los organismos especializados prevén un verano complicado y desafiante, caracterizado por la dualidad entre la seguridad hídrica en los ríos y el alto riesgo ambiental/térmico en la superficie, ocasionado por El Niño.

En este contexto, la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) advirtió que, desde el punto de vista de los recursos, el proyecto de Presupuesto 2027, actualmente en debate en el Congreso, profundiza el desfinanciamiento de las políticas ambientales y “reduce los niveles de transparencia sobre el uso de los recursos públicos”.

La Subsecretaría de Ambiente de Nación, subrayó FARN, tendría un presupuesto 84,3% inferior, en términos reales, al de 2023, mientras que el Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos recibiría 25 veces menos recursos de los establecidos por la Ley 26.331. Tal es el panorama con el cual la región se apresta a ingresar a un verano complejo en materia ambiental.

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