Está ubicado en Chile y registró un aumento de su actividad durante los últimos días. Qué significa la nueva alerta y cuál es el escenario para la provincia.
El volcán Villarrica, ubicado en el sur de Chile y próximo a la frontera con Neuquén, volvió a generar atención luego de que las autoridades chilenas elevaran su nivel de alerta. La medida responde a un incremento de la actividad registrado durante las últimas semanas y mantiene bajo vigilancia al macizo.
El Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile (Sernageomin) elevó este viernes la alerta técnica del volcán de verde a amarilla, luego de analizar los registros obtenidos por la Red Nacional de Vigilancia Volcánica y procesados por el Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur (Ovdas). El organismo detectó un aumento de la actividad sísmica y superficial respecto de sus niveles habituales.
Entre las manifestaciones observadas aparecen incandescencia, emisiones de piroclastos balísticos, señales acústicas compatibles con explosiones menores y un aumento de la temperatura superficial detectado mediante información satelital. Los cambios registrados se concentran hasta el momento en el área del cráter.
A partir de esta situación, Senapred estableció además una Alerta Temprana Preventiva para las comunas chilenas de Villarrica, Pucón y Curarrehue, en La Araucanía, y Panguipulli, en Los Ríos. La medida supone reforzar la vigilancia y el monitoreo de las condiciones de riesgo.
Por ahora, entonces, el escenario de mayor actividad está concentrado en el entorno del volcán en territorio chileno. Sernageomin continuará con el monitoreo permanente y señaló que, una vez que disponga de mayor información sobre la evolución de las manifestaciones superficiales, se realizará un nuevo análisis para determinar la zonificación de peligros.
El volcán Villarrica se encuentra completamente en territorio chileno, pero su cercanía con la cordillera neuquina hace que cualquier incremento de su actividad sea seguido también desde Argentina. Las localidades neuquinas más próximas al macizo son Junín de los Andes, San Martín de los Andes y Aluminé.
Sin embargo, desde la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos de Neuquén informaron que, con el escenario actual, no se registra afectación directa sobre territorio argentino ni sobre la provincia del Neuquén. Según precisaron, los efectos observados hasta el momento se mantienen restringidos a territorio chileno, en sectores cercanos al cráter.
Por otro lado, aseguraron que la Dirección Provincial de Protección Civil realiza un seguimiento permanente de la actividad y mantiene la coordinación con los organismos especializados para acompañar su evolución. La información oficial será actualizada ante cualquier modificación del escenario.
En el mes de marzo, se detectó un aumento de temperatura y actividad interna en el volcán Villarrica, lo que volvió a poner en alerta a las autoridades y especialistas de la región cordillerana, no solo en Chile, sino también en el norte de la Patagonia argentina.
Aunque los expertos aseguran que el fenómeno no indica una erupción inminente, el macizo se encuentra relativamente cerca de la provincia de Neuquén, por lo que cualquier cambio en su comportamiento es seguido de cerca.
Los principales riesgos asociados a una erupción del Villarrica están relacionados con la caída de ceniza volcánica, el descenso de material por los ríos y posibles lahares, que son flujos de barro volcánico generados por el derretimiento de nieve o hielo en la cumbre.
El geólogo Mario Guerra, de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, explicó que el Villarrica —también conocido como Rucapillán— es un estratovolcán, es decir, una estructura volcánica formada por capas sucesivas de lava solidificada y material expulsado durante diferentes erupciones.
Entre esos materiales se encuentran cenizas y fragmentos volcánicos de distintos tamaños que pueden dispersarse a grandes distancias dependiendo de la intensidad del evento y de las condiciones del viento.
En ese sentido, el especialista recordó que en el pasado el volcán ha registrado episodios sísmicos vinculados a movimientos de magma en su interior. Entre el 16 y el 31 de diciembre de 2023 se detectó un enjambre de más de 599 eventos sísmicos asociados al sistema volcánico, aunque la mayoría no fueron percibidos por la población.
Uno de los episodios más recordados ocurrió durante la erupción del volcán Villarrica de 2015. En aquel momento, la actividad eruptiva generó daños en infraestructura cercana y obligó a evacuar a miles de personas.