Su dueño lo buscaba desesperadamente por toda la estación aérea tras desembarcar de un vuelo procedente de Buenos Aires.
Fueron horas y horas de una búsqueda desesperante que lo llevó a recorrer todo el aeropuerto Presidente Perón de Neuquén. Mucha bronca e impotencia, tras arribar de un vuelo que venía de Buenos Aires y descubrir que en el canil donde viajaban sus dos mascotas, solo había una. Faltaba Boris, su gato.
Tal como lo contó LMNeuquén, el vuelo llegó a la ciudad a las 6:45 del miércoles por la mañana, y desde el momento que se enteró de que faltaba uno de sus gatos, intentó reiteradas veces que Aerolíneas Argentinas le dé una explicación.
Solo consiguió una versión distinta cada vez que preguntaba por su gato. Podía ser que el canil se haya abierto durante el viaje, y que al abrir la bodega, Boris se haya escapado. Algunos decían que lo habían visto salir corriendo por un costado del aeropuerto Presidente Perón. También podía ser que hayan despachado el canil como una valija más y en el traqueteo se haya desarmado.
"Cada vez que preguntaba, me daban otra versión. Pasé por tres turnos, y todos dijeron una cosa distinta. Al final, pensé que se había muerto y lo que me decían era una distracción. Pensé que lo habían matado, estaba desesperado", confesó Lucas, en diálogo con LMN.
Durante esas horas de búsqueda incansable por el aeropuerto Presidente Perón, se sintió desamparado. Recordó que solo recibió la colaboración de una trabajadora de Senasa, quien gentilmente lo ayudó a buscarlo. "Con todo esto me di cuenta que no tienen un protocolo de búsqueda para estos casos", aseveró.
Sin embargo, de tanto insistir, logró ubicar a Boris, sano y salvo. Resulta que se había metido en un pasillo que está en un área restringida de la plataforma del aeropuerto. Lo hizo a través de un agujero donde solo podía caber un gato; y estaba asustado. "Volví a insistir para que me dejen pasar al pasillo, me dieron permiso y al gritar su nombre, pude encontrarlo. Estuvimos tres horas para sacarlo porque hubo que desarmar el módulo de una pared", contó.
Minutos después de la una de la madrugada de este jueves, Lucas pudo regresar a su casa, en Neuquén, junto a Boris. "Ya está conmigo en mi cama, por suerte", expresó feliz.